Una agencia reguladora clave de EE.UU. exige cambios en la cúpula de Citigroup

viernes, 05 de junio de 2009

La Corporación Federal de Seguro de Depósitos de Estados Unidos (FDIC) está presionando para que haya una reorganización en la gerencia de Citigroup Inc.

La FDIC y su presidenta, Sheila Bair, también ha exhortado a otros reguladores a que rebajen un indicador clave y confidencial de la salud de Citi. El cambio le permitiría al gobierno ejercer un control más férreo del conglomerado de servicios financieros.

La postura de la FDIC está allanando el camino para que se produzca una colisión entre la agencia reguladora y el banco, cuyos ejecutivos sostienen que Bair está excediendo su autoridad.

"La FDIC es nuestro tercer regulador", señala Ned Kelly, el director general de finanzas de Citigroup, después de la Oficina del Contralor de la Moneda y la Reserva Federal.

Citigroup ha tomado medidas para reducir su tamaño y sanear sus finanzas, pero algunos reguladores se sienten frustrados por la lentitud de los cambios y la gerencia de la empresa. A la FDIC le preocupa en particular la escasez de altos ejecutivos con experiencia en la banca comercial. Las autoridades han sondeado a Jerry Grundhofer, el ex presidente ejecutivo de U.S. Bancorp que se acaba de incorporar a la junta directiva de Citigroup, para evaluar su interés en reemplazar a Pandit, según una fuente al tanto. Grundhofer no devolvió las llamadas solicitando su versión.

La situación de Citigroup ha provocado reiterados encontrones con el gobierno, especialmente después de que el Estado recapitalizara el banco con una inyección de US$ 50.000 millones. En numerosas ocasiones en los últimos meses, se han producido acalorados intercambios entre los propios reguladores y entre el gobierno y los ejecutivos del banco. Después de que se concrete una conversión de acciones, los contribuyentes estadounidenses poseerán hasta un 34% de Citigroup.

Salud frágil

La influencia de la FDIC ha crecido en los últimos 12 meses gracias a la disposición de su presidenta a desafiar a sus pares y al papel central de la agencia en la lucha del gobierno por contener la crisis financiera. Bair fue una de las primeras autoridades en advertir sobre una debacle inmobiliaria.

En el caso de Citigroup, la FDIC está ayudando a financiar un acuerdo de US$ 300.000 millones para compartir pérdidas con la compañía, ha garantizado miles de millones de dólares de deuda emitida por Citi y asegura gran parte de sus depósitos en EE.UU.

Podría ser difícil para la Fed o el Departamento del Tesoro interponerse en el camino de Bair, particularmente después de que el gobierno hace poco interviniera para despedir al presidente ejecutivo de General Motors Corp., Richard Wagoner.

Citigroup, cuyas rebajas contables y pérdidas por préstamos impagos superan los US$ 50.000 millones desde 2007, está en una situación sustancialmente peor que sus pares, muchos de los cuales recientemente han podido recaudar miles de millones de dólares en capital fresco.

Citigroup también tiene uno de los portafolios de tarjetas de crédito más grandes de EE.UU. y los impagos han ido rápidamente en aumento. En las recientes pruebas de resistencia a las que se sometieron los 19 mayores bancos de Estados Unidos, la Fed estimó que Citigroup podría enfrentar, en el peor de los escenarios concebidos por el gobierno, hasta US$ 104.700 millones en pérdidas por préstamos hasta 2010.

Bajo presión de reguladores gubernamentales, Pandit acordó el año pasado realizar cambios, incluyendo escindir la filial de corretaje Smith Barney de la compañía. Smith Barney ahora es una empresa conjunta con Morgan Stanley.

Algunos reguladores le han hecho saber a los ejecutivos de Citigroup que siguen preocupados por la existencia de activos y negocios no deseados que Citigroup identificó como parte de un grupo de activos de los que se quería desprender. Les preocupa que los activos consuman financiación que podría volverse escasa en la eventualidad de que se repita un colapso como el que experimentó el mercado a fines del año pasado.

Con el fin de descartar una crisis de liquidez, el gobierno ha presionado a los ejecutivos de Citigroup para que presenten detalles concretos sobre cómo y cuándo esperan deshacerse de los activos, añadieron las fuentes.

Pandit y sus aliados insisten en que no son responsables de los problemas de Citigroup y que el ex ejecutivo de banca de inversión ha dado grandes pasos en el proceso de estabilizar la empresa.

Desde que asumiera la presidencia ejecutiva, en 2007, Pandit ha reforzado los controles de riego, levantado capital y vendido activos. Pero durante su primer año de gestión, insistió en que el modelo de negocios de Citigroup era el adecuado.

Fuente: www.lanacion.com