El plan de préstamos arrancó con alta demanda de la clase media

jueves, 28 de mayo de 2009

En un mercado parado, el plan Crédito para tu casa despertó muchas expectativas. Ofrece las tasas reales más bajas, y las condiciones de acceso más flexibles para la clase media.

Tras largos meses de un congelamiento casi total, el mercado de créditos hipotecarios volvió ayer a ponerse en marcha. En un país con déficit habitacional superior a dos millones de viviendas, la demanda –como era esperable– se mostró muy activa. La página web del Banco Hipotecario (BH) colapsó apenas comenzada la mañana, centenares de personas se agolparon en sus distintas sucursales, mientras que los empleados no dieron abasto para repartir instructivos y atender consultas.

Según información confidencial del Comité de Vivienda del BH, a la cual El Cronista accedió en exclusiva, hasta ayer no existían líneas de créditos a tasa fija y en pesos. En un relevamiento de tres bancos públicos (el propio BH, Ciudad y Nación) y otro tanto privados, se dio cuenta de la inexistencia de todo tipo de préstamos hipotecarios (con tasa fija, variable o combinada) en el Santander Río, Francés y Galicia. Mientras que apenas hay créditos a tasa combinada en el Nación al 18,73% anual, variable en el Ciudad al 20%, y del mismo tipo en el BH entre el 17,41 y el 27,13%.

Con esa escasa y cara oferta en plaza, ayer quienes aspiran a la vivienda propia se volcaron al BH, cuyas tasas rondan el 14% para Construcción, Ampliación y Terminación, 18% en Adquisición de inmuebles nuevos; y 20% para comprar usados. Además, con un ingreso mínimo ($ 2.000) y una relación cuota/ingreso (hasta el 40%) que ningún otro banco ofrece. Hasta el “noventista” Pablo Rojo, primer presidente del BH en manos privadas, señaló que las líneas de crédito disponibles desde ayer “van a ser muy exitosas”. Aunque estimó que no tendrán “un alcance muy significativo” en el desarrollo de la actividad inmobiliaria ni en la reducción del déficit habitacional.

El mercado de créditos hipoteca

rio está tan parado que “en los últimos años, sólo un 2% de las viviendas adquiridas lo fueron mediante créditos”, señaló Santiago Debé, presidente del Colegio de Corredores Públicos Inmobiliarios de Mendoza. En esa provincia, la sucursal del BH abrió a las 8, pero igualmente los empleados vieron desbordada su capacidad de atención. Lo mismo pasó en Tucumán, donde antes del mediodía ya habían atendido más de 100 usuarios.

La sede central del Hipotecario, ubicada en Reconquista y Mitre (dentro de la City porteña), también recibió gran cantidad de público desde que abrió sus puertas, a las 10. Antes de esa hora había largas colas pese al frío, con mayoría de personas entre los 30 a 40 años, ansiosas de acceder a su primera vivienda. “Es mucha la demanda, espero que la oferta alcance para todos”, dijeron varios de ellos al salir con el instructivo de requisitos en la mano.

El monto máximo de los préstamos, $ 300.000 (u$s 80.000) para compra de viviendas, sumado al 30% que debe aportar cada comprador, hace que el plan difícilmente alcance viviendas por encima de los u$s 100.000. Por eso, parece más orientado a la clase media-baja y media-media, que al segmento medio-alto; y a los barrios más humildes de Capital Federal, además del Gran Buenos Aires y ciudades del interior.

En Mendoza, por ejemplo, “el sector medio que se está moviendo va desde $ 150.000 (u$s 40.000) hasta $ 250.000 (casi u$s 67.000)”, cuantificó Debé, del sector inmobiliario mendocino. “La Argentina no tiene burbuja inmobiliaria”, agregó. Esta última definición remite a una discusión abierta: si los precios de bienes inmuebles (inalcanzables para muchos bolsillos) están o no inflados. Los especialistas esperan los próximos movimientos de mercado para dar una respuesta, mientras estiman que bajaría el precio de los alquileres.

Ganadores y Perdedores

Las constructoras tendrán que depender de la obra pública

Al principio había alguna posibilidad de que la línea que preparaba el Gobierno tuviese un capítulo que favoreciera la construcción de obra nueva. Pero al final no fue así. El BH no financiará a los constructores, como se llegó a especular, sino que le dará préstamos exclusivamente al público. Eso significa que dará fondos para que crezca la demanda, en lugar de la oferta de viviendas. Por tal razón, las empresas del sector tendrán que mantener atada su suerte a la evolución de la obra pública y, en menor medida, a los proyectos inmobiliarios para clientes de altos ingresos que no quedaron frenados por la crisis.

Estímulo directo para arquitectos y corralones que venden materiales

Como el corazón del plan es la construcción, ampliación o terminación de viviendas (para lo cual se ofrece la tasa más baja y el plazo de financiación más largo), resulta claro que quien puede recoger más rápidamente un beneficio económico por esta nueva línea de crédito son las empresas que fabrican materiales para la construcción y todos los comercios del ramo. En la lista hay que anotar a los arquitectos, ya que el Hipotecario pedirá, para todas estas opciones, que todas las obras tengan su plan de trabajo firmado por un profesional competente.

Habrá que tener impuestos al día y estar bien en Veraz

Si bien el Hipotecario es un banco con 65% de las acciones en manos del Estado y la línea lanzada el martes tiene un claro fin de fomento, los requisitos cualquier banco suele pedir a un tomador de crédito no desaparecerán. El BH pedirá un informe Veraz para sumar como antecedente (que será mucho más problemático si quien lo pide ya tuvo una irregularidad con créditos del Hipotecario), a los autónomos se les pedirá la última DD.JJ. de Ganancias (todavía falta presentar la de 2009) y constancia del pago, en tanto a los monotributistas tendrán que mostrar las últimas tres cuota pagas o Ingresos Brutos del último año.

El plan apunta al interior y al segundo cordón del Gran Buenos Aires

No hay que equivocarse al evaluar la iniciativa que lanzó el Gobierno. No es un plan de estimulo universal a la vivienda, sino un aporte de financiamiento pensado en aquellos que pueden acceder a un terreno o construir una casa de un monto medio. Pagar $ 2000 de cuota para recibir $ 170.000 ya será un esfuerzo para muchos hogares. Por menos de ese dinero las opciones a la mano están en el interior o en el Gran Buenos Aires, donde los precios de las casas no se inflaron a la par de la burbuja que hinchó a los barrios top de la Capital.

Los créditos al consumo se restarán del monto a tomar

Para aquellos que se ilusionaron el permiso para que la cuota comprometa hasta 40% del ingreso familiar (una de las principales flexibilizaciones que incorporó el plan de créditos hipotecarios), hay un elemento para no pasar por alto. Ese porcentaje será válido para el que tome solo un préstamo. Pero para quien tenga su ingreso comprometido con otras financiaciones (por créditos al consumo, por ejemplo), ese porcentaje tendrá que computar las cuotas que ya se pagan.

Oportunidad para novios que usen al banco como primer altar

Algo que las autoridades se encargaron de mostrar como una innovación, es que los requisitos del nuevo plan permiten presentarse para solicitar un crédito no solo a las parejas formales o que tengan una convivencia comprobada, sino a aquellos que novien y estén dispuestos a apostar por unirse en el altar del BH aún antes de pasar por el registro civil. El Banco pedirá un contrato de alquiler a nombre de ambos titulares -apto para los que ya hayan avanzado a los hechos- o una constancia que permita comprobar que no se trata de una unión declarada solo para tomar el crédito.

Fuente: Cronista