“Es más fácil caer en mora cuando se presta a tasa de usura”

jueves, 28 de mayo de 2009

No hay que indagar demasiado para saber por qué Mercedes Marcó del Pont, hoy al frente del Banco Nación, supo ganarse hace unos años la confianza de Cristina: es mujer, toma la precaución de referirse al género femenino cuando habla en público, está convencida de la intervención del Estado en la economía y desconfía de la “eficiencia” que pueda obtenerse de los mecanismos del libre mercado. Tiene, según dicen en su entorno, un solo defecto: en una administración en la que el silencio suele ser la mejor opinión de los funcionarios oficiales, la banquera aparece a veces “demasiado locuaz” y “sincera”. Fiel a ese estilo, y ante una consulta de El Cronista, Marcó del Pont se despachó contra los bancos del sistema financiero privado: los acusó de cobrar “tasas de usura” y de no cumplir con “un rol de responsabilidad” frente a la “situación difícil” que atraviesa actualmente el país. “Están muy líquidos, pero no prestan; hay una restricción muy fuerte en materia financiera. Nadie les está pidiendo que pierdan plata”, reprochó.

–¿Cree que la política monetaria puede alentar una baja de tasas y evitar la morosidad?

–El tema es que nosotros tenemos un andamiaje normativo que tiene limitaciones para obligar o forzar un disciplinamiento de tasas, o un aumento en el crédito del sistema. Yo estuve reunida hace unos días con las entidades de Abappra (Asociación de Bancos Públicos y Privados de la República de Argentina) y no se advierte, al menos en estas entidades, un empeoramiento en la mora. Pero, claro, es más fácil caer en mora cuando están prestando a una tasa de usura. Esta relación entre tasas muy altas y riesgo de no cobrar los créditos tiene que entrar, también, en una valuación de los bancos privados.

–Hay economistas que dicen que un tipo de cambio como el actual alienta la salida de capitales...

–No... Creo que hay que achicar el pánico con el tema de que después del 28 de junio va a haber un aumento en el tipo de cambio. Yo creo que el tipo de cambio actual está bien: en términos nominales, el peso se ha devaluado en forma significativa el último año, alrededor de un 20%, y hay que medirlo respecto de otras economías. De cara a las elecciones, no hay condiciones objetivas para que la política afecte la economía. La Argentina está en condiciones de sostener el empleo, de seguir pagando deuda... va a estar muy bien parada.

La opinión de la funcionaria se aleja del diagnóstico que hacen hoy sobre esta cuestión en la cúpula del Central. Una alta fuente de la entidad sugirió a El Cronista que hoy el hecho de que las tasas de los préstamos disminuyan no depende tanto de una decisión de la banca, sino de un aumento en el fondeo: “Yo creo que vamos a tener un aumento de los depósitos en pesos, y que eso va a producir una baja en las tasas de interés de los créditos. Estamos en niveles altos en relación a los últimos años. Es necesario que tengamos spreads más bajos (entre activas y pasivas) y mejorar las condiciones de financiamiento. ”, explicó. Aunque aclaró que, por el momento, la entidad no evalúa “ninguna medida” para provocar una baja de tasas. “Estamos estudiando el desempeño del sistema financiero”, dijo.

Fuente: El Cronista