No hay economía a salvo: Gran Bretaña podría perder la máxima nota crediticia

viernes, 22 de mayo de 2009

La calificación triple A es el equivalente al “muy bien 10” de los boletines escolares. La libra y la bolsa de Londres se hundieron. La deuda de EE.UU. podría ser la próxima

La crisis de las hipotecas subprime logró lo que nunca otra: que el mercado comience a dudar de algunos de los países considerados “los mejores pagadores del mundo”. De hecho, ayer se conoció la noticia de que la agencia Standard & Poor’s rebajó la perspectiva de la deuda pública de Gran Bretaña, que hasta ahora goza de la máxima calificación que existe.

Por primera vez en la historia, S&P colocó en revisión “negativa” a los bonos del Gobierno británico, argumentando que la deuda de ese país podría acercarse al 100% del PBI. Además, la agencia citó la incertidumbre que genera en el mercado las próximas elecciones generales.

Así, si bien S&P ratificó la calificación “AAA” para la deuda a largo plazo y “A-1+” para las notas a corto plazo, sus analistas dijeron que había una en tres posibilidades de una rebaja en la calificación de Gran Bretaña, lo que llevó a un desplome de la libra y de la bolsa de Londres. La noticia también tuvo impacto en Wall Street, porque despertó el temor de que la deuda de Estados Unidos sea la próxima en la mira de las calificadoras.

Se trata de la primera vez que el panorama de la calificación de Gran Bretaña es negativo desde que S&P comenzó a llevar registros en la década de 1980. El país está batallando con su peor recesión desde la Segunda Guerra Mundial. “Hemos revisado la perspectiva del Reino Unido a negativa por que creemos que, aún asumiendo una mayor presión fiscal, la carga de la deuda general del Estado podría acercarse al 100% del PBI y mantenerse en ese nivel a mediano plazo”, dijo David Beers, analista de Standard & Poor’s.

Beers agregó que S&P mantenía una visión de mayor cautela que el Gobierno sobre “la rapidez con la que se puede enmendar la erosión en la recaudación de ingresos del Estado, el alcance con el que se puede recortar el gasto público y por lo tanto el ritmo al que se pueden reducir los déficits fiscales”. El Ministerio de Finanzas británico se defendió diciendo que el presupuesto del mes pasado establecía una senda para recortar un déficit previsto en 175.000 millones de libras este año.

Sin embargo, poco después del anuncio de S&P se conoció que el endeudamiento del Gobierno británico tocó un máximo histórico en abril. “La calificación podría ser rebajada si concluimos que, tras las elecciones, es improbable que los planes de consolidación fiscal del próximo Gobierno pongan la carga de la deuda sobre una trayectoria de baja en el mediano plazo”, advirtió Beers.

“Al mismo tiempo, el panorama podría ser revisado nuevamente a estable si se implementaran medidas amplias para poner a las finanzas públicas en un sendero sostenible”, agregó.

La noticia cayó muy mal en el mercado. La libra llegó a caer 3 centavos frente al dólar tras el anuncio, pero luego se recuperó y terminó el día con una leve alza del 0,1%, hasta u$s 1,576 por unidad. Mientras tanto, el principal indicador de las acciones británicas, el FTSE 100, cayó 2%.

En Estados Unidos se desplomaron las acciones, el dólar y los bonos del Tesoro. Bill Gross, uno de los jefes de inversiones de Pacific Investment Management (Pimco), dijo que los temores del mercado a que Estados Unidos esté en riesgo de perder su calificación “AAA” fue lo que puso a esos activos bajo presión vendedora.

Fuente: www.cronista.com