S&P: Las entidades argentinas, frente a un ciclo económico adverso

lunes, 04 de mayo de 2009

Si bien la mayoría de las entidades financieras han reportado resultados satisfactorios en 2008,impactarán negativamente en los resultados de este año.

La magnitud del deterioro en los fundamentos crediticios de los bancos (calidad de activos, rentabilidad, y solvencia) dependerá en gran medida de la duración del ciclo económico adverso y de la calidad de crédito del soberano.No esperamos deterioros significativos en la calidad de los activos, si bien la incertidumbre y la reducción de los niveles de actividad económica ya han comenzado a impactar en los niveles de mora (que, a enero 2009, se ubicaba en 3,3%). Sin embargo, las mejoras obtenidas en los últimos años deberían permitir mantener los indicadores dentro de los mínimos históricos observados aunque en niveles más normales. La rentabilidad también podría verse afectada por el aumento en el costo de fondeo, la imposibilidad de trasladar totalmente este incremento a los clientes y la disminución del crecimiento que podrían generar presión en los márgenes de las entidades financieras. Hasta 2008, los buenos niveles de rentabilidad se fundamentaban en los fuertes niveles de crecimiento de los volúmenes de cartera y los bajos niveles de pérdidas crediticias. En el contexto actual, esperamos que los bancos concentren sus esfuerzos en el control estricto de sus gastos. No vemos un foco de preocupación en la solvencia del sistema cuyo nivel de capitalización es satisfactorio y se ha venido reforzando en los últimos años. La capacidad de generación interna de capital junto con la voluntad de las entidades de capitalizar a los bancos, ya sea a través de retención de utilidades o de aportes adicionales acompañó el crecimiento de los activos y mantuvo e incluso incrementó la fortaleza del sistema. Consideramos que, en general, el sistema está en buenas condiciones para enfrentar un ciclo económico negativo. Adicionalmente, vemos probable una posición pro-activa por parte del regulador que podría ayudar a mitigar presiones que generen deterioro en el riesgo de crédito en el corto plazo.

Fuente: www.cronista.com