Sólo uno de cada tres de los mayores bancos de EE.UU. superaría el "stress test"

jueves, 30 de abril de 2009

Los trascendidos sobre los resultados de las pruebas implementadas por la FED y el Tesoro de ese país apuntan a que serían varias las entidades cuyos requerimientos de capital son insuficientes para su normal funcionamiento.

Había tanta ansiedad en el mercado por la incertidumbre sobre los “stress test” de los grandes bancos que la tensión tenía que estallar.

Ya hubo un amago la semana pasada cuando un blog publicó que los resultados arrojaban que sólo tres de las 19 entidades examinadas son solventes, lo que provocó cierto pánico que luego no fue más allá. (Ver: “Sólo tres bancos son solventes").

El stress test de la Reserva Federal (FED) es una investigación oficial realizada en los diecinueve bancos más grandes del país para determinar si éstos tienen capital suficiente para poder funcionar con solvencia y cumpliendo con las mínimas garantías que un banco debe ofrecer a sus clientes para, llegado el caso, poder devolver a éstos los depósitos que hayan efectuado.

Consiste en simular de qué forma reaccionarían sus principales variables ante un determinado escenario. Por ejemplo, en cuánto subiría la morosidad de su cartera de créditos frente a un aumento del desempleo, o el efecto de la suba de la tasa de interés por los depósitos, o el impacto de la inflación. Cabe aclarar que no se aplican sobre balances cerrados sino sobre proyecciones.

Los bancos analizados por la FED representan el 75% de la cartera nacional de préstamos. La medida se ha tomado después de que en los últimos meses el Gobierno estadounidense haya tenido que acudir al rescate de importantes entidades para evitar su quiebra tras la caída de Lehman Brothers el año pasado, a raíz de la crisis de las hipotecas “subprime”.

A partir del lunes próximo, cuando se hagan oficiales los resultados, los bancos que lo necesiten contarán con seis meses para capitalizarse; si no lo consiguen, tendrán que solicitar fondos del TARP (Troubled Asset Relief Program, siglas en inglés), el programa gubernamental de Alivio de Activos Depreciados.

Autoridades del gobierno aclararon que las entidades bancarias a las que se les pida recaudar más capital no deben ser consideradas como inviables o insolventes, a la vez que expresaron que no permitirán que ninguno de los principales 19 bancos quiebre.

De hecho, este martes se publicaron las primeras informaciones con cierto fundamento al respecto. El diario The Wall Street Journal adelantaba que Citigroup y Bank of America podrían necesitar nuevas ampliaciones de capital y se sugería que lo más probable era que no fueran las dos únicas entidades con un déficit de financiación.

Las primeras filtraciones de los resultados apuntaron a que Bank of America y Citigroup precisarían recaudar capital adicional para afrontar la crisis económica hasta 2010. En concreto, según algunos fondos de inversión, el primero necesitará la friolera de 60.000 a 70.000 millones de dólares para mantener su solvencia.

Hasta ahora ambas entidades han recibido un total de u$s95.000 millones en inyecciones de fondos de los contribuyentes, y el Gobierno ha acordado proteger a los bancos contra la mayoría de las pérdidas valuadas en cientos de miles de millones de dólares por la caída en sus activos.

El agujero de capital de Bank of America, según los reguladores, es de miles de millones, lo que ejerció una presión adicional sobre la gerencia, en momentos en que se prepara para la asamblea de accionistas que se realizó el miércoles en Charlotte, Carolina del Norte. Lo que no se conoce hasta el momento es la dimensión del agujero de fondos de Citigroup, según las estimaciones preliminares de la FED.

No son los únicos

Pero no son los únicos bancos en problemas, ya que al menos 17 de los 30 grandes bancos regionales con activos por valor inferior a 100.000 millones de dólares podrían precisar nuevas inyecciones de capital.

Analistas de la industria e inversionistas predicen que algunos de ellos, especialmente los que tiene grandes carteras de hipotecas comerciales, probablemente tuvieron malos resultados en estas pruebas de resistencia.

De hecho, el miércoles las agencias de noticias nuevamente se hicieron eco de las mencionadas filtraciones, aunque el resultado oficial de los exámenes que está efectuando la Administración no se conocerán hasta el próximo lunes 4 de mayo.

Los analistas consideran que Regions Financial Corp., Fifth Third Bancorp, Wells Fargo & Co, SunTrust Banks y KeyCorp. estarían entre las entidades que tal vez necesiten conseguir capital adicional para poder sobrevivir.

Según las fuentes consultadas por Bloomberg, si bien algunas de las entidades pueden requerir nuevas inyecciones públicas, es probable que la mayoría del capital proceda de la conversión de acciones preferentes, derivadas de la compra de activos tóxicos del Gobierno (TARP), en acciones comunes.

¿Filtraciones premeditadas?

El gran competidor del WSJ, el Financial Times, criticó duramente la filtración de esta información tan sensible y pidió al Tesoro que haga públicos de inmediato los resultados de los test para evitar varias sesiones que pueden ser problemáticas en la bolsa.

Ahora bien, hay quienes piensan que las mismas pueden ser parte de una estrategia del Gobierno para sembrar primero la inquietud y luego tranquilizar a los mercados, y evitar así un verdadero pánico a cuenta de los stress test.

Dave Kansas, del propio WSJ, opina que "los reguladores, con su borrosa idea de la transparencia, harán todo lo que puedan para filtrar los peores aspectos de los resultados. Así sortearán las noticias problemáticas, como han hecho con la necesidad de más capital de Citigroup y Bank of America, y los propios resultados de los test no serán muy sorprendentes".

Su previsión es que la semana va a ser una repetición de la reciente temporada de resultados de los bancos. Es decir, espera que la publicación oficial de los test sea recibida con alivio por los mercados, al darse cuenta de que la situación no es tan dramática como daban a entender noticias como las del miércoles.

En este escenario, el presidente de la FED, Ben Bernanke, y el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, mantuvieron esta semana reuniones con otros reguladores para discutir los resultados de los tests.

Geithner aclaró que los bancos pueden añadir capital por diferentes vías, incluida la conversión de las acciones preferentes del Gobierno (de las ayudas otorgadas desde el pasado otoño a las entidades bancarias para evitar su derrumbe) en ordinarias, mediante la captación de fondos privados u obteniendo más dinero de los contribuyentes.

Los bancos están discutiendo "activamente" los primeros resultados, tal y como afirma la agencia Reuters, con los funcionarios de la FED encargados de efectuar los exámenes y el viernes recibirán los definitivos. Ninguna de las entidades puede hacerlos públicos antes del lunes.

Porqué el panorama es más alentador

Al conocerse los primeros trascendidos, los ejecutivos del Bank of America y del Citi han objetado los resultados preliminares. Citigroup dijo en un comunicado que la entidad "tiene una base de capital fuerte" y que no piensa recurrir a nuevas ayudas.

Los representantes de Regions y Fifth Third no respondieron a solicitudes de comentarios, en tanto que directivos de Wells Fargo también se rehusaron a formular apreciaciones.

Citi y Bank of America cayeron inicialmente con fuerza, pero en unos porcentajes alejadísimos de los derrumbes de otoño pasado, el momento más duro de la crisis: apenas bajaron el 6% y el 9% respectivamente.

La causa de las bajas se atribuye a que es virtualmente inviable que estas dos entidades apelen al mercado de capitales en busca de fondos, lo que deja como única alternativa una nueva inyección de dinero público.

Sin embargo, la eventual confirmación de ésto, aunque no sea recibida con alivio, no provocaría una catástrofe. ¿Cómo se explica ello?

1.Por un lado, a pesar de la recuperación desde los mínimos de marzo, los bancos arrastran caídas de tal calibre en bolsa que descuentan escenarios incluso peores que una nueva inyección de capital público.

2.Por otro, si todos los desastres que les han ocurrido hasta ahora a los bancos no han provocado la huida masiva de sus clientes, estos test tampoco lo harán.

3.Y quizá más importante: el mercado ha asumido el mensaje de que el Gobierno no va a dejar caer más entidades, y que va a hacer todo lo que haga falta para ello; dicho de otro modo, está convencido de que el 'plan Geithner' va a funcionar. Con esa seguridad, a partir de ahora las cosas sólo pueden ir para mejor.

En medio del “stress test”, el Citi pide permiso para pagar bonus

Paradójicamente Citigroup Inc., un tercio de cuya propiedad pronto pasará a manos del gobierno de Estados Unidos, está pidiendo permiso para conceder bonificaciones especiales a muchos empleados.

La solicitud se produce en momentos en que el banco hace frente a amplias restricciones impuestas por el gobierno de Obama a la compensación de sus ejecutivos, las que podrían provocar un éxodo en su división de corretaje de energía, conocida como Phibro.

La filial ha generado miles de millones de dólares en ganancias para Citigroup y ha pagado cientos de millones de dólares en bonificaciones a sus empleados, incluyendo una de u$s100 millones a su director, Andrew Hall, el año pasado.

Dudas sobre la eficacia del Plan Paulson

Parece que las medidas de rescate aprobadas hasta el momento por el Ejecutivo de EE.UU. no han logrado solventar la delicada situación que vive el sistema financiero de la primera potencia mundial.

De hecho, según David Greenlaw, economista jefe en Morgan Stanley, el "reto" al que se enfrentan las autoridades gubernamentales es que se precisa hacer más, inyectar más dinero.

En este sentido, el multimillonario inversor estadounidense Chris Flowers, uno de los hombres más ricos de EE.UU., estima que el Plan Paulson de compra de activos tóxicos a la banca, dotado con más de 700.000 millones de dólares, resulta insuficiente para estabilizar los mercados.

Flowers, director de JC Flowers & Company -el fondo de capital riesgo centrado en el sector financiero más grande de EE.UU.- advierte que el estímulo público deberá ascender a cerca de 2 billones de dólares para que surta efecto.

En todo caso, habrá que esperar hasta el 4 de mayo para saber si los rumores tenían sustento y el efecto de los anuncios en inversores y depositantes.

Fuente: infobaeprofesional.com