La incertidumbre local y el crac global golpean fuerte a los bancos argentinos

viernes, 24 de abril de 2009

Las entidades locales no están atravesando el mejor momento, debido a la caída de la actividad y al aumento de la mora que impactan en los resultados

Los bancos no las tienen todas consigo en los primeros meses del año. Su nivel de ganancias contables cayó un 25% en febrero respecto de igual mes del año pasado. La causa es un contexto financiero global volátil y un plano local que mantiene una elevada dosis de incertidumbre.

Pese a que el agregado de las entidades arroja ganancias contables, desde el propio Banco Central advierten que si se cambiara la forma de contabilizar los títulos públicos que poseen, el sistema arrojaría importantes quebrantos.

Merece destacarse que en la actualidad no se cuenta con información actualizada de cada uno de los bancos, pues la autoridad monetaria ha dejado de publicar los respectivos balances desde el último mes de diciembre, lo cual impide tener una visión clara sobre su situación.

Según se desprende del último informe del que diera cuenta el BCRA, el volumen de intermediación financiera de los bancos con el sector privado sigue evidenciando una gradual desaceleración. En otras palabras, tanto el crédito como los depósitos muestran un ritmo de expansión claramente inferior al de los meses anteriores.

A su vez, esa desaceleración en el ritmo de crecimiento impactó en la estructura del sector. El dato más elocuente es la reducción de los niveles de empleo. Cabe señalar que la nómina de empleados en el conjunto de las entidades bancarias cayó un 1,6% en el segundo semestre de 2008.

Esta cifra sube sustancialmente para los bancos privados, ya que llegó al 2,4% en igual período. Pero el ajuste no se detuvo ya que en lo que va del año se sumaron nuevas bajas, en la mayoría de los casos bajo la forma de retiros voluntarios, que fueron direccionados en los privados a sectores medios y altos de las organizaciones.

Caen los depósitos

En febrero los depósitos totales cayeron levemente, impulsados por los del sector público, ya que las colocaciones del sector privado mostraron apenas una leve suba, por cuestiones exclusivamente estacionales.

Pese a esa suba, los depósitos privados redujeron sustancialmente su ritmo de crecimiento, ya que lo hacen a una tasa levemente superior al 10% (nominal). Esta variación implicaría un crecimiento casi nulo, en términos reales, habida cuenta de una inflación que podría establecerse, dada la falta de información fidedigna oficial, entre esa cifra y el 15 por ciento anual.

Este menor ritmo de captación no se refleja en una restricción de fondos para las entidades, y ello se evidencia en los elevados niveles de liquidez con que cuenta el sistema financiero. Y el efecto es claro en un indicador clave: la tasa de interés. El propio Central explica que a lo largo del año se verificaron caídas en las tasas de captación en sus dos segmentos, el mayorista y el minorista.

En febrero los bancos mantenían una posición conjunta de liquidez que llegó al 29,6% de los depósitos totales. Esta cifra es una de las más altas de la serie histórica y supera en más de 5 puntos porcentuales a la registrada un año antes.

En el caso de los bancos privados la cuestión se magnifica, ya que por cada peso que se capta, 34,4 centavos quedan en caja de las entidades. Cabe apuntar que en el promedio del 2007 este indicador era de 25,7 centavos, lo que habla a las claras de los problemas de colocación por los que atraviesa el sistema.

El crédito avanza sólo por los préstamos comerciales de corto plazo

Los créditos en febrero avanzaron apenas el 1,1% , luego de la caída transitoria de enero. Con este incremento, la suba interanual, explican desde el Central, se redujo al 16 por ciento. Este incremento es nada menos que 25 puntos porcentuales menor que el registrado un año atrás.

En el segmento comercial se destaca el incremento de los créditos a las exportaciones y en los adelantos en cuenta corriente. Respecto a los préstamos a personas físicas, se observaron caídas en los personales y los otorgados con tarjetas de crédito. Algo similar ocurre con los créditos prendarios e hipotecarios.

Esta baja en las líneas llevó a cierta retraccón de las tasas de interés, que reflejó en parte los efectos de los menores costos de fondeo de los depósitos a plazo fijo. Las mayores caídas correspondieron a las líneas de adelantos y documentos.

También se reducen los plazos de los préstamos

La incertidumbre es un elemento que juega un papel central a la hora de solicitar un préstamo. Ya sea una persona o una mega corporación la impredecible evolución de la crisis internacional, los induce a reducir no sólo la demanda de préstamos, sino también a acortar de forma significativa los plazos.

“La expectativa de que este será un año recesivo lleva a las personas a evitar endeudarse a plazos largos. Muestra de ello es el acortamiento de los mismos, aumentando la participación de los créditos a 90 días en enero de 2009 en relación al mismo mes del año anterior" señala el último informe de IERAL de Fundación Mediterránea.

Según el mismo, casi el 90% de los tomadores de préstamos se endeuda sólo a 90 días, mientras que sólo un 3% toma dinero prestado del sistema a un año y 7% a más de 12 meses, en base a datos oficiales del Banco Central.

Pero además de este factor, los altos costos juegan su papel contractivo. “A su vez las tasas de interés vigentes desalientan la toma de fondos. Se observa que las tasas al sector privado no financiero muestran valores superiores al 20%, faltando aún por incorporar todos los componentes que hacen al costo financiero total.

Con plazos y tasas que no coinciden con la demanda empresarial y los requerimientos de las inversiones, lo que surge es una impasse en la canalización de fondos hacia actividades productivas”, manifestaron los analistas de IERAL.

Para la consultora dirigida por Jorge Vasconcelos, "el acortamiento de plazos no es exclusivo de los créditos. En los depósitos también se ve reflejado".

Aumenta la cartera irregular

En un contexto de menor expansión del crédito, continúa aumentando la irregularidad del crédito. El indicador aumentó 0,6 puntos porcentuales en los últimos cinco meses hasta alcanzar un nivel del 3,4% en febrero. El deterioro está siendo impulsado por las financiaciones a las familias y en menor medida por las otorgadas a las empresas.

La morosidad al sector corporativo llegó al 2,2% pero muestra un aumento significativo respecto de septiembre de 2008. En cuanto a las familias, la irregularidad trepó hasta el 5 por ciento, por lo que demuestra un deterioro anual de 1,4 puntos porcentuales. En el caso de los préstamos al consumo ya llegó al 5,7 por ciento.

Una cuestión digna de ser destacada es que los préstamos de menor cuantía presentan los ratios de irregularidad más elevados, pero en el último año, el mayor incremento en el impago se observa en los niveles medios. Esto se hace más evidente en los tramos que van de los $5.000 a los $10.000, que aglutinan la cuarta parte de los préstamos totales a personas, con un ratio del 6,2 por ciento.

Los resultados reflejan el menor ritmo de actividad

Las ganancias contables de febrero fueron inferiores a las de enero, como consecuencia del impacto del contexto de alta volatilidad en el plano interancional.

El conjunto de las entidades financieras locales reportaron en febrero una ganancia de $ 497 millones (excluidas las amortizaciones por amparos), muy inferior a los 724 millones de pesos que obtuvieron por sus operaciones en enero y a los 657 millones de pesos logrados en igual mes de 2008.

Si bien el sistema financiero viene registrando ganancias contables desde 2005, cuenta a su favor con que contabiliza los títulos públicos a valor técnico, ya que si lo hicieran a precios de mercado, los resultados se transformarían en pérdidas. La menor generación de resultados se debe a:

•Caída del margen financiero, por menores resultados por intereses

•Caida de ingresos por servicios, en particular por el menor otorgamiento de préstamos

•Incremento de los cargos por incobrabilidad, por el deterioro de la calidad de cartera

Aunque en sentido inverso, los bancos contabilizaron una leve merma de gastos de administración, que permitió aligerar esa menor generación de resultados.

En función de estos resultados, el Banco Central estima que en el cierre del primer trimestre del año las entiades bancarias obtendrán menores utilidades contables a las de períodos anteriores.

Esta situación sólo vendría a confirmar el menor dinamismo del sector, dada la desaceleración en la expansión de la intermediacion financiera y la reduccion de las tasas de interés de préstamos. De la misma manera que se espera un aumento de los cargos por incobrabilidad y gastos de administración.

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