Los depósitos en dólares ya crecen tanto como en todo el 2008

martes, 07 de abril de 2009

El incremento de las colocaciones es producto de la dolarización de carteras. Ahora los ahorristas rotan desde pesos a dólares y continúa el goteo del sistema

Se respira más tranquilidad en el circuito financiero pero esto no significa que los fantasmas hayan desaparecido. Es poco probable que la dolarización o fuga de capitales (del orden de u$s 2.500 millones en marzo) se calme lo suficiente para dejar de ser un dolor de cabeza. De hecho, hay un dato que pinta de cuerpo entero esta situación: según la estadística del BCRA, en lo que va del año los depósitos en dólares crecieron u$s 1.000 millones, prácticamente lo mismo que el incremento de todo el 2008 (u$s 1.202 millones). Al 27 de marzo pasado, última información disponible, el stock llegaba a u$s 9.046 millones.

Esto comportamiento es otro reflejo del apetito de los individuos y empresas por cubrirse en moneda dura, algo que se intensificó a pesar de las bajísimas tasas que los bancos ofrecen a los depositantes. Las mismas van de 1,25% anual por una colocación a 30 días hasta un máximo de 4% anual para los plazos más largos. De hecho, esa retribución es difícil de conseguir entre la mayoría de los bancos de la city porteña. Es, en definitiva, una mala inversión en términos de rendimiento para el ahorrista.

El jefe de la mesa de una entidad de primera línea explicaba el fenómeno: “Esto sucede por la demanda de dólares de los individuos para dolarizar sus portafolios. No todos los llevan a la casa o al exterior. Por eso, el sistema financiero argentino está experimentando una suba de las colocaciones en moneda dura por parte del segmento retail. Es cierto que la tasa es muy poco atractiva, pero hay que ponerlo en contexto: el mundo hoy no ofrece rendimientos altos, todas las tasas están por el piso”. El banquero sostiene que “este goteo va a continuar lentamente”, porque la tendencia se mantiene. De hecho, lo que se está dolarizando no es dinero nuevo que ingresa al sistema, sino un cambio en la elección de los existentes depositantes que otrora apostaban por un plazo fijo en pesos. Lo que se llama rotación.

Según Econométrica, los depósitos privados en pesos descendieron en $ 2.080 millones en la comparación del promedio mensual de marzo contra mismo período de febrero último, que “en abrumadora mayoría se volcó a la compra de dólares para depositarlo nuevamente en el sistema financiero. Este comportamiento refleja confianza en el sistema financiero pese a la fuga de capitales”.

Sin riesgo sistémico

Desde un banco extranjero dijeron que el incremento de las colocaciones en dólares no tiene un efecto negativo en el sistema, pero que “sólo aumenta el riesgo marginalmente”. En la actualidad, no hay peligro de un descalce de monedas como sucedía en los ‘90, como tampoco el stock de estas colocaciones –que representa cerca del 20% de los depósitos privados– tiene la magnitud suficiente para poner en aprietos a las entidades financieras.

Para Mariano Flores Vidal, economista jefe de IBCP, este goteo incesante –que no se compara con las corridas del año pasado– tiene una segunda lectura que genera una luz amarilla debido a que el sistema no tiene muchas alternativas para aplicar los depósitos en dólares (solo a prefinanciar exportaciones e importaciones), lo cual genera un problema que por el momento no es importante. “Pero es algo que está latente”, consigna.

“De todas formas, la tendencia llama la atención. Es un cambio importante en comparación a lo que venía ocurriendo. Pero no estaba pasando desapercibido para nadie debido a estos niveles de fuga de capitales. En definitiva, es el mismo proceso que ves en la balanza de pagos, si se incrementa es porque las condiciones se deterioran”, agregaba un experimentado trader.

Fuente: El Cronista