¿Punto final a los paraísos fiscales y al secreto bancario, tras la cumbre del G20?

lunes, 06 de abril de 2009

Los líderes del mundo acordaron tomar medidas orientadas a lograr una mayor intervención regulatoria en los mercados financieros.

Con el propósito de atemperar los efectos de la crisis internacional, los líderes del mundo reunidos en la Cumbre del G20 decidieron tomar medidas orientadas a fortalecer el marco regulatorio de los sistemas financieros.

Puntos ImportantesFrente a la crisis financiera internacional, los países del G20 decidieron apuntar contra el secreto bancario y los paraísos fiscales.

Así, los presidentes de los paíes más poderosos del mundo coincidieron en tomar acciones contra las jurisdicciones no-cooperativas y reforzar el marco regulatorio del sistema financiero.

Abogados consultados por iProfesional.com explican cómo se podría implimentar el nuevo marco regulatorio y si verdaderamente desaparecerá el secreto bancario.

Apuntan así a prevenir y, en su caso sancionar, la comisión de fraudes. Concretamente, a penalizar los paraísos fiscales y arremeter contra el secreto bancario.

El escenario es complejo, ya sea desde el ángulo tributario o desde el enfoque del lavado de activos. Con la globalización, muchas empresas y holdings buscan que la carga tributaria incida lo menos posible en sus costos y, para ello, utilizan recursos tales como la planificación y optimización fiscal. Allí, es cuando se ponen en juego los mecanismos para lograr este cometido y, en más de una oportunidad, lo consiguen.

Es en este marco en el cual la reciente declaración, elaborada por los líderes de los países más importantes del mundo, establece que "la era del secreto bancario ha terminado” y que también se tomarán acciones contra las jurisdicciones no-cooperativas, incluidos los paraísos fiscales.

“Desplegaremos sanciones para proteger nuestras finanzas públicas y los sistemas financieros", enfatiza el documento en respuesta a que muchos países conforman regímenes de paraísos fiscales y se amparan en la confidencialidad que consagra el secreto bancario para no declarar operaciones que, con el tiempo, pueden constituir fraudes o evasiones impositivas millonarias.

Expertos consultados por iProfesional.com echan luz sobre este tema tan intrincado y explican si las decisiones adoptadas en la cumbre del G20 suponen el punto final para el secreto bancario, sus efectos y claves a tener en cuenta.

Voces

“Estas declaraciones nacen porque la comunidad internacional cree que los paraísos fiscales son, en parte, los culpables de la crisis”, explicó Sebastián López Sanson, socio del Estudio O ´Farrell, en referencia a los países de baja o nula tributación.

En este sentido, Miguel Teson, socio del mismo estudio, precisó: "Más que trata de dejar sin efecto el secreto bancario se trata de que los paraísos fiscales aporten determinado tipo de información, siempre y cuando aquella les sea solicitada por los organismos competentes.

Los expertos advirtieron en que los anuncios pueden quedar como una expresión de deseo en tanto no se instrumenten “medidas de fondo” que permitan el intercambio de información. “Para lograr este cometido y no violar sus normas internas, las naciones deben implementar o modificar los acuerdos de intercambio de información fiscal y los convenios para evitar la doble imposición”, explicó Teson.

La modificación de dichos acuerdos entre los países permitirá el intercambio de información siempre y cuando sea requerida por orden de un juez y en los casos establecidos en la ley, explicaron los abogados.

Respecto de cuál puede ser el futuro del marco regulatorio, López Sanson aclaró: “Pareciera que se va a ir a una mayor regulación, no obstante, hay quienes dicen que más intervención no permitirá salir de la crisis, con lo cual todavía no está claro qué puede pasar”.

Para Tesón es indudable que “algo cambió” y también coincidió en que puede ser que exista una mayor regulación en determinados aspectos.

“Frente a la crisis de dimensiones mundiales que están viviendo todos los países, entiendo que existe un amplio consenso en la comunidad internacional en buscar mecanismos para perfeccionar y reescribir regulaciones aplicables al mercado de capitales, ya que el marco regulatorio existente ha mostrado falencias al momento de controlar”, puntualizó Eduardo M. Boneo Villegas, socio de Vitale, Manoff & Feilboge Abogados – Consultores.

¿Peligra el secreto bancario?

“El secreto bancario es una obligación de no hacer y un deber de silencio de la entidad. Esto obedece a principios constitucionales globalmente consagrados de la inviolabilidad de la correspondencia, y al principio que establece que nadie puede ser obligado a declarar contra sí mismo”, dijo Guillermina Giorgio socia de Vitale, Manoff & Feilboge Abogados – Consultores.

Sin embargo, la abogada agregó que el secreto bancario no es absoluto sino que se acepta la limitación al mismo siempre y cuando se comprometan intereses públicos o bien se esté frente a situaciones de fraude o delitos.

“Podría ser morigerado en aquellos países que se encuentran dentro de la lista de los denominados 'paraísos fiscales', sin que ello implique de ninguna manera proceder al levantamiento liso y llano del mismo”, agregó Giorgio.

En esta línea, la especialista anticipó cuáles cree que podrían ser las modificaciones que sufrirá el secreto bancario:

•Flexibilización de los criterios al momento de levantar los secretos bancarios;

•Inclusión de la posibilidad de entregar información no sólo frente a requerimientos judiciales sino también frente a los Estados que lo requieran, ante ciertas situaciones que deberán ser definidas a tal efecto.

•Aceleración de los tiempos de respuesta frente a los requerimientos.

•Mayor comunicación, no limitándola únicamente a situaciones de riesgo, buscando la cooperación para intentar evitar los efectos adversos de determinadas operaciones.

Mayor regulación

La Declaración de la Cumbre del G20, que se realizó el jueves pasado en Londres, incluye entre sus puntos más salientes, la toma de acción contra los paraísos fiscales.

"Se tomará acción contra las jurisdicciones no-cooperativas, incluidos los paraísos fiscales. Desplegaremos sanciones para proteger nuestras finanzas públicas y los sistemas financieros", indica el escrito elaborado por los mandatarios que participaron del encuentro.

En la declaración -que consta de una treintena de puntos- y frente a la crisis, los países integrantes del grupo se comprometieron a “fortalecer la regulación financiera para reconstruir la confianza."

Además los mandatarios se obligaron a "mejorar la calidad, cantidad, y la consistencia internacional del capital en el sistema bancario y manifestaron que en el futuro, la regulación debe prevenir el “apalancamiento excesivo”.

En este escenario, Boneo Villegas consideró que, teniendo en cuenta los reclamos que se vienen escuchando, como así también los aspectos regulatorios vigentes, se tenderá a una mayor intervención. Por un lado, remarcó, un mayor control de los Bancos Centrales de cada país frente a las inversiones de alto riesgo que decidan realizar sus Bancos y, por otro, a una mayor comunicación e intercambio de información entre las entidades bancarias a nivel de bloques económicos.

Además, el experto indicó que posiblemente se apunte a redefinir el marco normativo y legal frente a inversiones de riesgo en aspectos relativos a políticas de contabilización y calificación de riesgo por parte de las calificadoras de las inversiones.

Por otro lado, estimó que se va a ampliar la responsabilidad de aquellas entidades que aconsejan compras de activos tóxicos sin implementar medidas que aseguren el conocimiento cabal de los mismos por parte de los compradores.

“Entiendo que este último punto ya tuvo ciertos antecedentes en fallos que han condenado a bancos europeos al momento de vender bonos de la Argentina en momentos que éstas entidades debían conocer que existían altas probabilidades de que el país pudiera incumplir con los pagos de los mismos, y no hicieron conocer debidamente esta situación a adquirentes de los mismos”, explicó Boneo Villegas.

Una mirada profunda a los paraísos fiscales

“Se llama paraíso fiscal a un país donde su actividad principal o más importante es la administración de fondos de particulares y empresas de todo el mundo mediante cuentas bancarias con poco control y con una gran diferencia respecto al resto de las naciones que consiste en mantener un fuerte secreto bancario. Esto permite que no haya averiguación sobre el origen de los fondos ni la identificación personal de cuentas", explicó José María Salinas, vicepresidente de FAPLA, la Fundación Argentina especializada en el análisis y estudio de la prevención de lavado de activos.

"Si bien todos los países cuentan con secreto bancario, en los llamados paraísos es mucho más intenso. Por el fuerte secretismo, los paraísos fiscales alientan el ingreso de dinero proveniente de corrupción política, evasión de impuestos u operaciones ilegales como el tráfico de droga o armas”, amplió Salinas.

Enrique Scalone, vicepresidente 1º de la International Fiscal Association (IFA) y titular del estudio que lleva su nombre, amplió esta definicón y aclaró que un país encuadra como paraíso fiscal "cuando tiene una tasa muy baja de impuesto sobre algunas categorías de ingresos o todas, y ofrece al mismo tiempo la reserva de información, o secreto bancario".

El especialista advirtió que “con los paraísos fiscales, comienza a diferenciarse los impuestos que se aplican fuera del país en cuestión, lo que se conoce como 'país fuente'. Se trata de jurisdicciones que facilitan el secreto bancario y el fiscal”.

Scalone destacó que "hasta pueden servir para resolver problemas personales, porque en ellos se pueden solucionar, por ejemplo, problemas de divorcios, contratos prematrimoniales, transferencias de paquetes accionarios y sucesiones”.

En este marco pesa la asociación de "paraíso fiscal" con "evasión". El tributarista señaló que "esa es la consecuencia indeseable de estos sitios pero no son necesariamente sinónimo de evasión. En principio, fueron concebidos como un mecanismo de defensa ante la doble imposición tributaria, como sucede en el caso de la Unión Europea, para que dos o más países no terminen gravando sobre lo mismo. Pero, igualmente, creo que los países con estas políticas fiscales deben reorganizar sus sistemas en cuanto al marco legal y fiscal para poder así dar respuesta a los estándares internacionales".

Lista negra, gris clara y gris oscura

Por otra parte, la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) publicó en su página web la nueva lista de paraísos fiscales, en la que se incluyen tres categorías distintas.

En dicho listado, cuya publicación anunciaron este jueves los líderes del G20, figuran los países que, según la organización, no respetan las normas internacionales.

La lista negra incluye a países como Costa Rica, Malasia y Filipinas. Uruguay también integraba este grupo. Sin embargo, este viernes fue removido de la nómina. (Ver nota: "La OCDE sacó a Uruguay de la "lista negra" de paraísos fiscales")

También hay dos listas grises de países que, aunque cumplen algunos acuerdos internacionales, no han implementado las suficientes normas internacionales como para entrar en la "lista blanca".

En la "gris oscura" se encuentran 36 estados que se han comprometido a suscribir acuerdos sobre el intercambio de información financiera, aunque aún no lo han hecho, donde figuran Andorra, Gibraltar, Países Bajos, Liechtenstein, Barbados, Liberia, Bahamas, Bahrein, Belize, Bermudas, Islas Cayman y Panamá.

Los centros financieros sobre los que pesan más acusaciones de evasión fiscal (Offshore Financial Centres -OFC-) figuran en una segunda nómina que reagrupa a los Estados que se han comprometido a respetar las reglas de la OCDE pero no las han aplicado "sustancialmente". En el listado "gris claro" hay 8, entre ellos Chile, Guatemala, Austria, Singapur, Suiza, Luxemburgo y Bélgica. (Ver listados completos en expansión.com)

Para ilustrar la situación, vale tener en cuenta que los valores bancarios de estos centros financieros rondan los u$s5 y u$s7 trillones, lo que equivale a cinco veces el valor que tenían dos décadas atrás, y así se transforman en el 6-8% de la riqueza mundial bajo gerenciamiento, según lo expresó Jefferey Owens, jefe de Asuntos Fiscales de la OCDE. Cayman, un grupo de tres islas del Caribe, es el quinto centro bancario más grande del mundo, con u$s1,4 trillones de activo. Las Islas Vírgenes británicas son el lugar de residencia de unas 700.000 empresas fuera del territorio (de los Estados Unidos).

Durante las últimas semanas, varias naciones que estaban en el punto de mira de la comunidad internacional dieron muestras de buena voluntad para eludir la lista "reactualizada" que venían reclamando los grandes países. El secretario general del organismo, Angel Gurría, afirmó que "los acontecimientos recientes refuerzan la situación de la OCDE como referencia internacional y representan importantes pasos hacia la igualdad de condiciones".

"Estoy seguro de que podemos convertir estos nuevos compromisos en acciones concretas para fortalecer la integridad y la transparencia del sistema financiero", añadió.

En cuanto a los futuros retos de la organización, destacó la necesidad de lograr una rápida y efectiva aplicación de las reglas. Muchos de estos compromisos requerirán cambios legislativos y la negociación de acuerdos bilaterales específicos con el fin de ser eficaces, y la organización está dispuesta a ayudar a las jurisdicciones en su aplicación, indica el comunicado.

Así, concluyó que los pequeños paraísos fiscales carecen de recursos para entablar negociaciones con un gran número de países, por lo que recomiendan la aplicación de opciones multilaterales más que bilaterales.

Qué pasa en la Argentina

“Argentina cumple con toda la normativa internacional de control bancario y con las pautas de prevención de lavado de dinero. Si bien los recientes cambios propuestos en la cumbre del G20 influyen en todos los países, están especialmente dirigidas a romper la barrera del secretismo de las naciones europeas”, explicó Salinas.

A nivel local, Enrique Scalone destacó que existe un marco regulatorio específico a la hora de mover capitales. Por un lado, la Ley 11.683 de Procedimiento Fiscal aborda el tema de incrementos patrimoniales no justificados y apunta a todo ingreso de fondos provenientes de países de baja o nula tributación cualquiera sea su naturaleza, concepto o tipo de operación.

Por otro, en el caso del impuesto sobre los Bienes Personales, agregó que existen ciertos recursos frente a estos capitales. Como es un tributo que grava los bienes de las personas físicas, se presume -en ciertas ocasiones- la titularidad de bienes de residentes en el país. Así, la idea es evitar que intervenga una compañía extranjera para poder ejercer un control sobre dichas operaciones.

Con la sanción de las últimas normas que permitieron que la Argentina se encuentre alineada con las exigencias a nivel mundial en materia de paraísos fiscales, lavado de dinero y secreto bancario, en la actualidad el país califica como "jurisdicción que ha implementado sustancialmente los éstandares impositivos internacionalmente acordados", junto a Reino Unido, Alemania, Francia, Japón, Estados Unidos, Canadá y Nueva Zelanda, entre otros.

Fuente: infobaeprofesional.com