Trichet se niega al dinero gratis y le garantiza nuevo aliento al euro

viernes, 03 de abril de 2009

Esperaban un recorte de 50 puntos a 1%. Tampoco hubo anuncios de compras de bonos. El euro se apreció contra el dólar hasta u$s 1,34

Al imperturbable Jean-Claude Trichet no lo conmueven tanto las drásticas decisiones de política monetaria que toman los gobiernos del mundo. Aunque los mercados no puedan contener su impaciencia y pidan a gritos fuertes señales de liquidez, el viejo banquero prefiere hacer su juego con una llamativa parsimonia. Y también, con alguna ambigüedad. Ayer, Trichet decidió recortar tan sólo en 25 puntos básicos sus tasas de referencia, a pesar de que los analistas esperaban que lo hiciera en al menos 50, y hasta 100. El funcionario adelantó que posiblemente puedan verse nuevas bajas de tasas en los próximos meses, pero el mercado leyó, entrelíneas, algunos indicios de que el freno estaría cerca. Esa interpretación llevó al euro a apreciarse más de medio centavo contra el dólar, a u$s 1,3419.

La reducción de la tasa fue la sexta consecutiva desde octubre de 2008, y la dejó en un nivel de 1,25%, el más bajo desde que la entidad empezó a regir la política monetaria del bloque, en 1999. Con eso, las tasas acumularon un recorte de 300 puntos básicos en sólo seis meses. Así y todo, el mercado pareció quedarse con ganas de una baja mayor. “Están jugando con fuego. Ellos quieren enviar una señal de que nos estamos aproximando al punto más bajo de tasas, y por eso han efectuado un recorte tan pequeño”, se quejó ante la agencia Bloomberg el economista de Julius Baer, en Frankfurt, David Kohl.

Trichet dio a entender que la decisión no había sido resuelta unánimemente por el Consejo de Gobierno de la entidad, sino que había tenido que ser consensuada. Pero deslizó que el 1,25% “no es el nivel más bajo” en el que se van a situar las tasas en los próximos meses, y que cualquier medida no convencional se decidirá en la próxima reunión de mayo. “No puedo excluir que puedan bajar aún más”, comentó a la prensa tras la reunión del consejo de gobernadores de la entidad. Aún así, no logró evitar con eso una mala presunción en el mercado. El economista jefe de InterMoney, José Carlos Diez, consideró que la decisión reveló la evidencia de que “en la cabeza de los miembros del BCE está cerca el final del ciclo de bajas”. Aunque se mostró confiado en que, durante los próximos meses, el banco se verá obligado a corregir sus decisiones: “No les quedará más remedio que abaratar el precio del dinero más de lo que prevén en estos momentos”, pronosticó.

Fuente: El Cronista