El dinero de los ricos cambió de manos: qué bancos eligieron los millonarios

viernes, 27 de marzo de 2009

Golpeados por la debacle financiera y las trampas que muchos portfolio managers infringieron a clientes como ellos, inversores con muchísimo dinero hicieron sus valijas y se mandaron a mudar.

Los destinos no fueron originales: entidades de Suiza e Inglaterra les ofrecieron una cálida recepción. Y si bien los grandes bancos fueron los beneficiados, para los chiquitos -bancos boutiques- también hubo algo de dinero. Se discute qué modelo de negocios triunfará.

Los millonarios lo saben mejor que nadie: el flujo del dinero es dinámico. Tanta velocidad en épocas de exuberancia irracional solía significar para la fauna de Wall Street nada más que buenas noticias. Más dinero, mayores ganancias por comisiones, autos lujosos, matracas, globos. Ya no.

Existen toneladas de billetes que se han trasladado desde la más famosa de las calles en el downtown neoyorquino, hasta las sedes centrales de algunas entidades financieras. En este sentido, la industria de las estimaciones ya se puso en marcha. Dicen que cerca de u$s 1 billón anda de aquí para allá, rebotando en las cajas de seguridad de los bancos. Entre las razones, la que encabeza el ranking es la tristeza: aquellos que apostaron por acciones y perdieron sumas siderales de dinero, son los que más dispuestos están a abandonar Nueva York en busca de la neutralidad suiza.

En otros casos, la decisión de la salida fue impuesta: eran clientes de Bear Stearns o Lehman Brothers que afortunadamente pudieron salvar sus recursos del diluvio.

El medio Financial News señaló en un artículo que el mayor beneficiario fue el Credit Suisse Group se benefició en u$s 38.000 millones que salieron de las arcas del UBS. Justamente, la entidad también habría dejado marchar otros u$s 100.000 millones. En este sentido, el HSBC también habría reunido u$s 24.000 millones el último año.

Lo pequeño es hermoso

Según el Financial News, un puñado de pequeños y medianos administradores se vieron beneficiados por el desastre financiero de Wall Street el último año. EFG International se hizo de u$s 16.500 millones, mientras que el fondo Julius Baer obtuvo u$s 15.400 millones en la canasta y el Bank Sarasin se alzó con u$s 13.100 millones.

Sin embargo, Sebastian Dovey, jefe de la consultora Scorpio, señaló que “las casas más pequeñas dicen que han ganado con los nuevos fondos, sin embargo, si bien en las declaraciones suena bien, en la realidad no se trata estrictamente de que los clientes les están golpeando la puerta a ellos”.

“Se ha escrito antes acerca de la gran revolución que se ha desatado entre los consejeros financieros y portfolio managers y sospecho que muchos de ellos lo han hecho tan mal su trabajo durante la crisis, que un consejero nuevo no podría hacerlo peor”, dijo Dovey.

De todas formas el especialista apuesta a que, dentro del universo inversor, “seguramente estarán aquellos que se han llevado el dinero a casa y no lo han dejado en las cuentas de ningún agente de bolsa”.

Pero la pregunta que se encuentra hoy planteada no es tanto quién se queda con el dinero sino quién se queda con el modelo de negocios más exitoso. La industria de los portfolio managers se encuentra en pleno proceso de reformulación y el objetivo primordial es qué estrategia les permitirá recuperar sus clientes perdidos. Algunos dirán que los grandes bancos van a ganar. Otros apostaran que los pequeños bancos boutique brindan una atención más personalizada. En realidad, lo que está en debate es si el asesoramiento independiente lo logrará después de todo.

Fuente: El Cronista