Geithner propone crear un superregulador financiero

viernes, 27 de marzo de 2009

Presentó al Congreso un proyecto que busca endurecer el control. Aseguró que no basta con parches modestos. Y reconoció que el sistema de supervisión del país había fallado

El Tesoro de EE.UU. presentó ayer su propuesta de regulación financiera, que endurecerá la supervisión de las grandes entidades y pondrá coto a las operaciones de los fondos de alto riesgo y los productos financieros más sofisticados.

El secretario del Tesoro, Timothy Geithner, compareció ante el Congreso para desgranar su propuesta de reforma, que tiene en su punto de mira a los exóticos instrumentos financieros que crecieron sin control en la época de bonanza y que se encuentran en el epicentro de la actual crisis.

Geithner, hasta hace poco presidente de la Reserva Federal de Nueva York, relató ante los legisladores cómo el sistema supervisor del país “falló” al no detectar durante el boom financiero los excesos de las grandes entidades.

El alto funcionario explicó que la actual crisis fue provocada, precisamente, por una regulación financiera “inestable y frágil”, por lo que ahora “necesitamos normas más duras de apertura, transparencia y sentido común”, dijo.

La iniciativa de Geithner colocará por primera vez bajo el paraguas de supervisión del Gobierno federal a los fondos de alto riesgo, los fondos de capital riesgo y los mercados de derivados. Estas entidades tendrán que registrarse en la Comisión de Valores estadounidense (SEC) y quedarán bajo el control de un nuevo agente regulador.

Con su creación, el Gobierno podrá obligar a las grandes entidades a reforzar su capital, reducir los préstamos e incluso podrá tomar el control de la gestión en caso de que las firmas tengan dificultades graves.

De esta manera, se podrían evitar colapsos de empresas “demasiado grandes como para quebrar”, como es el caso de AIG.

“Ahora se requiere una reforma integral. No debemos poner un parche modesto sino establecer unas nuevas reglas de juego”, dijo en su comparecencia.

Fuente: El Cronista