Goldman revisó pronósticos: Argentina caerá 1,2% en 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

En el banco creen que éste es el gran motivo del adelantamiento de las elecciones: “El Gobierno sabe que las políticas que ejecutó no ayudan a contener la contracción”, aseguran

No será una benévola desaceleración. Y, menos, un ambicioso desacople. En realidad, lo que sufrirá la economía argentina, junto a muchas otras latinoamericanas, será una cruda recesión como la que hoy temen y padecen las grandes potencias del planeta. El pesimismo que empezó liderando Morgan Stanley sobre las perspectivas de la economía argentina sumó adhesiones entre los grandes bancos extranjeros, y hoy ya todos están pronosticando una caída en la economía local de hasta 4,7% para este año. El fenómeno aparece, según los análisis de los propios banqueros, como la verdadera razón del adelantamiento de las elecciones que anunció Cristina hace unas pocas semanas.

Ayer, Goldman Sachs revisó sus pronósticos de crecimiento sobre los países de la región, y alertó que lo más probable será esperar una caída de 1% en Latinoamérica. El colapso arrastraría a muchos, y la Argentina no quedaría exenta. Para ese banco, la economía doméstica se reducirá un 1,2% (contra el avance de 0,1% que había pronosticado previamente); la de Brasil, un 1%; la de México, un 3%; la de Chile, un 0,4%; y la de Colombia, un 0,3%. Habrá aún crecimiento, en cambio -pero menos que el año pasado-, en Ecuador (1,3%), Perú (3%) y Venezuela (2%).

En una entrevista con la agencia Bloomberg, el economista de Goldman Sachs, Alberto Ramos, advirtió ayer que “la economía argentina se mostrará peor en octubre que en junio”, y consideró que “el Gobierno sabe que las políticas que ha venido ejecutando no ayudan a contener la contracción”. A su juicio, “cuanto antes se celebren las elecciones, más capital político será capaz de preservar el Gobierno”.

El economista, además, en un informe difundido el viernes pasado sobre la Argentina, alertó que el menor crecimiento, la creciente debilidad de los ingresos fiscales, los menores precios de productos básicos, el debilitamiento de las exportaciones y la falta de voluntad del Gobierno para desacelerar el gasto, conducirán a un superávit primario por debajo del 3% del PIB en 2009.

Así, las previsiones de los grandes bancos extranjeros sobre la Argentina quedan cada vez más lejos del “moderado” crecimiento de 4% que quedó plasmado en el presupuesto nacional de este año. El Deutsche Bank habla ya de una contracción del 0,9%; el JP Morgan, del 1%; Barclays, de 0,6% y Morgan Stanley, de 4,7%. Para Deutsche Bank, la Argentina sufrirá la caída por su fuerte exposición a las materias primas, y por sus grandes dificultades para acceder a financiamiento. Y para Barclays, en cambio, los grandes factores que llevan a la recesión actual son la “falta de herramientas apropiadas para la política macro que afectan a la economía”.

El mal argentino es, en realidad, el mismo que el de muchos en Latinoamérica. En su revisión, Goldman Sachs incluyó ayer sus perspectivas sobre Brasil, y anticipó una caída de 1% para este país durante este año (ver aparte).

Fuente: El Cronista