Otros dos bancos proclaman que ya les va bien en 2009

miércoles, 25 de marzo de 2009

Junto con el Citi, el Bank of America y el JPMorgan, ya son cinco las entidades que salieron a confirmar buenos resultados para el comienzo de 2009. ¿Ya quedó todo atrás?

Los bancos parecen no conocer el problema de la baja autoestima. En las últimas dos semanas, y después de competir por con la mirada de millones de personas puestas en sus balances, cinco de las principales entidades financieras del planeta salieron a decir que (en 2009), su negocio promete.

Ayer fue el turno de dos de los principales bancos del continente europeo. Deutsche Bank y Credit Suisse Group, quienes dijeron que 2009 empezó bien después de que declararan pérdidas el último año y redujeran las compensaciones de sus responsables ejecutivos en alrededor del 90%.

El responsable ejecutivo de Deutsche Bank, Josef Ackermann, le dijo a la agencia Bloomberg que el que es considerado el mayor banco de Alemania tuvo un “buen inicio” de año y espera volver a los beneficios después de reducir los negocios de riesgo y de deshacerse de activos tóxicos. Credit Suisse, el segundo banco de Suiza por activos, tuvo un sólido inicio de año, dijo la entidad con sede en Zurich en su memoria anual, publicada ayer.

En este sentido, hay que hacer una salvedad: si bien Deutsche Bank y Credit Suisse informaron pérdidas en el cuarto trimestre en medio de la peor crisis financiera desde la Gran Depresión, han evitado someterse a la ayuda de sus respectivos gobiernos.

Los pioneros del sector

Los comentarios llegaron después de que Bank of America Corp., el mayor banco estadounidense, JPMorgan Chase & Co. y Citigroup Inc. dijeran que obtuvieron beneficios en los dos primeros meses del año, impulsando las acciones bancarias en las últimas dos semanas.

El primero en salir a hablarle a los mercados fue el CEO de Citigroup, Vikram Pandit. El 11 del corriente dijo que la empresa – hoy semipública– registró ganancias en los primeros dos meses del año, y acumula ya los mejores resultados desde el tercer trimestre de 2007 (el último en el que registró ganancias).

Oportunamente, en Wall Street sospecharon: no habían pasado 24 horas desde que el gobierno federal confesó estar elaborando un plan de contingencia por si seguía haciendo falta inyectar más recursos en el capital de la entidad financiera.

Por eso la especulación era que se trataba de algo cercano a una campaña de marketing, destinada a tranquilizar la conciencia de los millones de contribuyentes que pensarían que se utiliza su dinero para adquirir un banco disfuncional.

Además, la banca estadounidense siguió en su “campana” para dar señales sobre la mejora en los negocios del sector, que hace poco empezó Ben Bernanke, con su puesta en aviso de que no dejaría caer un solo banco más.

Unos días más tarde, el CEO de Bank of America, Kenneth Lewis, advirtió que su banco no necesitará más ayudas estatales. Dicho pronóstico contrasta con las declaraciones de numerosos economistas, entre ellos, el Premio Nobel de Economía 2008, Paul Krugman, quien advirtió ayer que el gobierno podría verse forzado a nacionalizar grandes bancos.

Fuente: El Cronista