El mercado lo pensó mejor: con la lluvia de dólares no basta

viernes, 20 de marzo de 2009

Volvió a dispararse la desconfianza sobre la fortaleza de la economía de Estados Unidos ante la crisis, por lo que los inversores decidieron volcarse a una toma de ganancias

Lo bueno duró poco. El mismo anuncio de la Fed que había mejorado, un día antes, el humor de los inversores en Wall Street, terminó provocando de dudas ayer en todos los mercados y arrastrándolos al desplome: el dólar se debilitó hasta niveles que no tocaba desde enero pasado, y las principales plazas del planeta se derrumbaron en sintonía con Nueva York. Quedó algo más cuestionada, en rigor, la fortaleza de la economía estadounidense ante la crisis. El Dow Jones, tras mostrar una tendencia alcista en la apertura, terminó perdiendo un 1,15%, hasta los 7.400,80 puntos, y el dólar llegó perder dos centavos contra el euro, hasta las 1,36 unidades; y un 1,4% contra el yen, hasta los 94,48 yenes, tras haber perdido casi 3% un día atrás (ver aparte).

La ola de ventas sobre la divisa estadounidense ya había empezado a sentirse el miércoles, por el anuncio inesperado de la Reserva Federal de Estados Unidos de que ampliaría hasta u$s 1 billón su programa de reactivación. Pero el pesimismo se acrecentó ayer por la tarde, con dos diagnósticos que se emitieron sobre la economía real: el Fondo Monetario Internacional (FMI) revisó hacia la baja sus pronósticos, y consideró que la actividad en todo el planeta se contraerá en 2009 por primera vez en más de 60 años, entre 0,5% y 1%; y que, en Estados Unidos, esa caída rondará el 2,6%. Además, The Conference Board salió a difundir ayer su índice de tendencia futura de la economía, que bajó 0,4 puntos respecto de enero, tras haber avanzado 0,1 puntos porcentuales el mes anterior. La entidad considera, básicamente, que Estados Unidos continuará su recesión en el corto plazo, y que su economía no comenzará a avanzar probablemente hasta 2010.

En Wall Street, todos los indicadores reflejaron esa decepción: a la caída del Dow Jones (1,15%) la acompañaron las del Nasdaq, con una baja de 7,74%, hasta los 1.483,48 puntos; y el S&P 500, con una de 1,3%, hasta 784,04 puntos. El mayor debilitamiento se vio, esta vez, en las acciones de las entidades financieras: los títulos de Citigroup se desvalorizaron 15,6%; los de Bank of America, 9,6%; y los de American Express y JPMorgan Chase, algo más de 7%.

Ayer, además, se difundieron los resultados del relevamiento que hace el banco de la Reserva Federal de Filadelfia sobre la costa atlántica de Estados Unidos, que suelen seguirse de cerca en el mercado por aportar los primeros indicios sobre la actividad manufacturera de ese país. A grandes trazos, arrojaron una contracción menor a la esperada en la actividad fabril (de -41,3 en febrero a -35 en marzo, cuando debajo de 0 se considera “retracción”), y un deterioro en los niveles de empleo y planes de inversión. “Todavía es negativo, pero hay más estabilidad de lo que vimos en el cuarto trimestre. No es sorprendente, dado el ritmo de declive que vimos en ese trimestre, por lo que no estamos viendo una recuperación aún en el sector manufacturero. Pero estamos viendo algún grado de estabilización”, explicó a Bloomberg el estratega cambiario de Bank of New York-Mellon, en Nueva York, Michael Woolfolk.

No obstante, a nivel nacional el Departamento de Trabajo informó que la semana pasada se tramitaron 12.000 solicitudes de ayudas por desempleo menos que en la anterior, y que ahora ascienden a un récord de 5,47 millones las personas que reciben el subsidio.

Fuente: El Cronista