El jefe de AIG pide a sus ejecutivos que devuelvan lo que cobraron

jueves, 19 de marzo de 2009

Edward Liddy dijo que aquellos que cobraron más de u$s 100.000 deberán devolver al menos la mitad. Pero justificó los pagos en vista de la “fría realidad de la competencia”

El presidente ejecutivo de la golpeada aseguradora estadounidense AIG, Edward Liddy, le pidió a sus empleados que cobraron bonus de más de u$s 100.000 que devuelvan la mitad del dinero, en respuesta a la furia desatada entre los contribuyentes que vieron cómo sus impuestos fueron utilizados para salvar al gigante asegurador.

“Le pedí a aquellos que recibieron bonus de más de u$s100.000 que devolvieron al menos la mitad”, señaló Liddy, de 63 años, ante el Comité se Servicios Financieros del Congreso. “Algunos se ofrecieron a devolver hasta el 100%”, agregó.

Si bien Liddy dijo que él nunca hubiera aprobado las compensaciones que se pagaron –fueron firmadas antes de que él asumiera las riendas de la entidad el año pasado, esgrimió por otro lado que “la fría realidad de la competencia” fue lo que llevo a AIG a pagar u$s 165 millones en bonus.

American International Group (AIG) enfrenta un intenso reproche del público, los legisladores y del presidente estadounidense, Barack Obama, porque tras aceptar u$s 180.000 millones de ayuda estatal para eludir la quiebra pagó bonus a sus empleados.

“Está bien que la gente esté indignada. Yo estoy indignado”, dijo ayer Obama.

Pero Liddy dijo que la mejor garantía para recuperar el dinero de los contribuyentes era mantener la actividad empresaria de AIG. “Nadie sabe mejor que yo que AIG recibió un generoso monto de ayuda financiera del Gobierno”, dijo. “Nos hemos estado beneficiando de la indulgencia y la paciencia de los estadounidenses. Y sabemos precisamente que no solo debemos ser buenos administradores de los fondos públicos que recibimos, sino que la paciencia de los contribuyentes estadounidenses se está acabando”, aseguró.

La indignación que generaron los bonus amenaza con socavar los esfuerzos de Obama para resolver la crisis del crédito y sacar a la economía de una profunda recesión. Muchos votantes creen que los rescates financieros van como dinero gratis a las manos de ejecutivos ricos que tomaron malas decisiones.

La situación puso a Obama en una posición incómoda mientras trata de equilibrar la indignación pública y mantener su foco en la difícil misión de reactivar la economía. Incluso algunos economistas advirtieron que la polémica por los bonus podría transformarse en una distracción que demore los esfuerzos de recuperación. Mientras que el líder republicano del Senado, Mitch McConnell, calificó la situación como “una ofensa contra los contribuyentes”, y advirtió que “vamos a ir hasta el fondo del asunto incluso si el Tesoro de Estados Unidos no lo hace”.

Pero Liddy argumentó que los bonus eran necesarios para retener a los empleados con conocimiento especializado para deshacerse de u$s 2,7 billones en títulos complejos que terminaron arrastrando a la empresa al borde del colapso el año pasado.

Liddy, que asumió como presidente y presidente ejecutivo hace seis meses, cuando el Gobierno intervino por primera vez para estabilizar la firma, dijo que la empresa había cometido errores “en una escala que pocos pudieron haber imaginado jamás como posibles”.

Fuente: El Cronista