La Fed sigue repartiendo dinero: anunció que también comprará bonos del Tesoro

jueves, 19 de marzo de 2009

Se pretende bajar las tasas y reactivar el crédito. Se destinarán u$s 300.000 millones a adquirir deuda pública y u$s 750.000 millones a comprar más títulos hipotecarios

Ya sin espacio para adoptar políticas monetarias tradicionales que puedan ayudar a la economía, la Reserva Federal de Estados Unidos decidió ayer echar mano a una herramienta alternativa. Para sorpresa de los analistas económicos –que aún no esperaban un anuncio de este tipo–, ayer el presidente del organismo, Ben Bernanke, comunicó que saldrá a comprar bonos del Tesoro de largo plazo por primera vez en 40 años, con el fin de hacer bajar las tasas de interés y reactivar así el crédito para individuos y empresas en Estados Unidos.

Luego de una reunión de dos días, el Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC) de la Fed hizo ayer dos anuncios. Primero, dijo que dejaría entre 0% y 0,25% las tasas de referencia. Segundo, informó que piensa desembolsar u$s 300.000 millones para comprar títulos del Tesoro a largo plazo en los próximos seis meses. Además, para prestar un mayor apoyo a los préstamos hipotecarios y los mercados de la vivienda, adquirirá hasta un máximo de u$s 750.000 millones de títulos respaldados por hipotecas, con lo que el total de sus compras de estos valores llegaría a un máximo de u$s 1,25 billones este año. Si se suma los u$s 200.000 millones que el organismo dijo ayer que gastará en comprar deuda de las agencias Fannie Mae y Freddie Mac, el total que desembolsará la Fed para sacar a flote el mercado crediticio de EE.UU. es de u$s 1,85 billones.

Las medidas fueron muy bien recibidas por el mercado: las bolsas subieron y los rendimientos de los bonos del Tesoro cayeron lo máximo en más de dos décadas. El dólar, mientras tanto, se desplomó ante la posibilidad de que caiga el precio del dinero (ver aparte).

“Aquí la determinación que se ve es la de que todas las tasas de interés sigan bajando. La tasa de largo plazo del Tesoro tiene que caer debajo del 3% y eso se reflejará a su vez en los intereses de las hipotecas, de los préstamos al consumidor y de la financiación para las empresas”, explicó Enrique Álvarez, analista de IdeaGlobal. “Es un anuncio crucial y de una magnitud enorme. En el corto plazo es muy bienvenido, pero en el mediano- largo plazo tiene sus inconvenientes”, agregó.

Entre otras cosas, los analistas coinciden en que la medida podría producir inflación en la economía estadounidense a mediano plazo. Además, las compras inflarán el balance de la Fed un 33%, volviéndolo más difícil de manejar, según los economistas Richard Berner y David Greenlaw de Morgan Stanley.

De todos modos, el consenso general asegura que tras estas medidas, el panorama de la recuperación económica en el segundo semestre del año está en tierra más firme. “La Fed había estado buscando una nueva forma para ejercer un efecto importante en los mercados, y lo encontró”, dijo Chris Rupkey, economista jefe del Banco de Tokio/ Mitsubishi UFJ.

Fuente: El Cronista