Financieros entre rejas en EEUU (no sólo está Madoff)

miércoles, 18 de marzo de 2009

Bernie Madoff ya está encarcelado. El ex presidente del Nasdaq se une así a otros delincuentes financieros que están en prisión en EEUU respondiendo a sentencias por fraudes contables, apropiación de fondos y estafas. La lista puede crecer en breve.

Cuatro de la tarde. Es hora de cierre en Wall Street. En el mismo momento en que el Nyse, la Bolsa de Nueva York, y el Nasdaq tocan la campana que decreta el fin de la jornada, otra ceremonia comienza no muy lejos del distrito financiero de Nueva York. Los guardias de la prisión de Manhattan Metropolitan Correctional Center arrancan en ese momento el recuento diario de los presos para comprobar que no se ha producido ninguna fuga.

Desde el jueves pasado, la instalación cuenta con un nuevo ocupante que participa en los recuentos, el recluso número 61727054. Bajo estos números se esconde Bernie Madoff, que se ha declarado culpable de la mayor estafa piramidal de la historia realizada por un único individuo.

Madoff, enviado a prisión de forma inmediata por el juzgado tras admitir su culpabilidad, se enfrenta a once delitos financieros y puede ser condenado hasta un máximo de 150 años de cárcel. El financiero, nacido hace 70 años, permanecerá en la cárcel de la Gran Manzana hasta que se dicte la sentencia de su caso, el próximo 16 de junio. Su abogado ha presentado un recurso para que recupere la libertad, que se encuentra en fase de tramitación.

Los delitos financieros suelen tener una pena superior a la de otros actos, como crímenes o secuestros, en EEUU

Madoff puede convertirse en el criminal de la historia financiera de Estados Unidos con la mayor condena, después de haber cometido una estafa de 64.800 millones de dólares (49.876 millones de euros) que afectó a más de 4.000 víctimas.

El ex presidente del Nasdaq se unirá así a otros delincuentes condenados por delitos financieros que están en prisión actualmente en su propio país, después de haber protagonizado casos como la quiebra de Enron y Worldcom, entre otros. Sus delitos se han producido en momentos en que el país ha sido golpeado por crisis económicas o bursátiles, como el estallido de la burbuja tecnológica.

Hasta ahora, Bernard Ebbers, ex consejero delegado de la empresa de telecomunicaciones Worldcom, tiene la etiqueta de haber protagonizado el mayor fraude corporativo de la historia de EEUU.

Ebbers, sentenciado a 25 años de cárcel por haber falsificado las cuentas de la compañía y haber contribuido a causar un fraude de 11.000 millones de dólares, cumple condena en la prisión Oakdale Federal Correctional Complex, situada en Oakdale (Louisiana). Ebbers, nacido hace 67 años, dejará la cárcel en julio de 2028 y tendrá entonces 85 años.

Además de Ebbers y Jeffrey Skilling (ex consejero delegado de Enron), están en prisión otros ex ejecutivos de compañías como Tyco o Adelphia, entre otros (ver informaciones adjuntas).

La condena está vinculada, generalmente, a las pérdidas ocasionadas a los inversores con las estafas.

Junto a estos graves casos que golpearon al sector financiero y airaron a la opinión pública estadounidense, existen otros ejecutivos encarcelados por delitos financieros menores. Así, Raffaello Follieri, fundador de la sociedad de inversión inmobiliaria Folliere Group, está en la cárcel después de haber sido condenado a cuatro años y medio por delitos de fraude, conspiración y blanqueo de capital. Follieri captaba dinero de inversores, a los que aseguraba que tenía contactos con el Vaticano.

Según él, estos vínculos le permitían conseguir propiedades eclesiásticas a buen precio, Folliere, ex pareja de la actriz Anne Hathaway, empleó estos argumentos para hacerse con dinero que, después,le servía para mantener su alto nivel de vida, sin realizar ninguna inversión inmobiliaria.

El corredor de los criminales financieros puede aumentar su población a corto y medio plazo, cuando se celebren los juicios que están pendientes, tanto en EEUU, como en otros países, como Francia. Jerome Kerviel, el bróker de Société Générale, está en espera de que su caso se resuelva.

Además de Kerviel, dos ex gestores de hedge funds del banco de inversión Bear Stearns, Ralph Cioffi y Matthew Tannin, fueron detenidos por presuntos delitos de fraude y conspiración. Cioffi y Tannin están pendientes de juicio y pueden tener que enfrentarse a un máximo de 30 años.

Madoff puede ser sentenciado hasta 30 años de cárcel y estar el resto de su vida en prisión.

El sistema penal estadounidense es uno de los que contempla castigos más altos por los crímenes financieros. «El importe de las pérdidas ocasionadas a los inversores es un factor determinante para la sentencia. Para los cargos con pérdidas altas, la condena puede superar los diez años y llegar a 25 años. Los castigos en EEUU son más severos, aunque los crímenes sean los mismos», explica Peter Henning, profesor de Derecho de Wayne State University, que cree que Madoff puede ser sentenciado a 30 años.

Los condenados por otros delitos no financieros suelen recibir penas menores, como asesinato (unos 22 años de media) o secuestro (catorce años). «Cometer un crimen financiero es muy caro en EEUU. No tenemos demasiada simpatía por los delincuentes de este tipo y la población casi siempre quiere más de lo que dictan los jueces», indica Roy Smith, profesor de la escuela de negocios Stern (Universidad de Nueva York). Smith cree, no obstante, que los presidentes de los tribunales intentan no dejarse influir por el furor en contra del capitalismo que existe hoy en EEUU.

Los reclusos federales, una vez condenados, son enviados a la cárcel que determina en cada caso la Oficina Federal de Prisiones. Generalmente se establece que la prisión debe estar en un radio de unas 500 millas respecto al domicilio del delincuente. Los expertos esperan que Madoff vaya a una prisión estatal de baja seguridad.

La mayoría de estos criminales financieros cumplen la pena, salvo que se produzcan indultos por parte del presidente de EEUU. Ebbers solicitó este perdón a George W. Bush, ex presidente que dejó la Casa Blanca en enero, sin conceder el indulto. Igual que Ebbers, Michael Milken, el inventor de los bonos basura que cumplió su sentencia pero que continúa sin poder ejercer en Wall Street.

La estafa de nunca acabar

El caso de Bernie Madoff continúa siendo muy seguido por la opinión pública en Estados Unidos, que está a la espera de que el próximo 16 de junio se conozca la sentencia del financiero. Madoff está en la cárcel, a pesar de que justo ayer su abogado presentó un recurso solicitando que pueda recuperar la libertad hasta el 16 de junio.

El financiero conocerá su condena el próximo 16 de junio, por once delitos, tras admitir su culpabilidad.

El país se indignó después de conocer que antes de destapar la estafa y antes entregarse, el ex presidente del Nasdaq tenía una fortuna, compartida con su mujer, de 823 millones de dólares. El 85% de este importe, con 700 millones, corresponde a su inversión en su propia sociedad, que ahora carece de valor. Además, Madoff tiene propiedades inmobiliarias (cuatro casas) valoradas en 22 millones, yates tasados en siete millones, muebles y obras de arte por diez millones, joyas por 2,6 millones e instrumentos musicales (un piano Steinway) que cuestan 39.000 dólares.

La mayoría de estos activos, incluidos tres coches (dos Mercedes y un Volkswagen Tuareg), están registrados a nombre de su mujer, Ruth, que también es la que administra las cuentas corrientes del matrimonio, en los bancos Wachovia y Bank of New York. El fiscal del caso está persiguiendo ahora a los bienes de la pareja, principalmente dinero en efectivo, bonos, además de otros activos.

El financiero posee un apartamento situado en el Upper East Side, valorado en siete millones de dólares, donde residió, bajo arresto domiciliario, hasta que la semana pasada fue enviado a prisión preventiva. Esta vivienda está sitiada permanentemente por los medios de comunicación, que han destripado todas las interioridades del financiero.

Otros ‘proscritos’

El estallido de las punto com.

Bernard Ebbers, ex consejero delegado de Worldcom, sigue en prisión, tras ser el principal artíficie del mayor fraude corporativo de la historia de EEUU. Ebbers, sentenciado a 25 años por falsificar las cuentas y haber contribuido a causar un fraude de 11.000 millones de dólares, estará en prisión hasta 2028. Su petición de indulto ha sido denegada.

Una eléctrica que alteró las cuentas

Jeffrey Skilling, el que fuera consejero delegado de la eléctrica Enron, está encerrado en la cárcel de Lakewood (Colorado), después de haber sido condenado a pasar 24 años en prisión y a pagar una multa de 45 millones de dólares tras haber inflado las cuentas de la compañía artificialmente. Su puesta en libertad se espera para el 21 de febrero de 2028 y tendrá entonces 74 años.

Apropiación en un grupo industrial

Dennis Leo Kozlowski, ex consejero delegado del conglomerado industrial Tyco, condenado por apropiarse fondos de la compañía por 400 millones, está en la cárcel tras haber sido sentenciado a cumplir ocho años de prisión. Kozlowski, ingresado en Mid-State Correctional (Nueva York), cumple la misma pena que el que era el director financiero de Tyco, Mark Swarz.

El ocaso del imperio del cable

John Rigas, fundador del antiguo gigante de cable Adelphia, y su hijo fueron sentenciados por provocar por irregularidades contables en la compañía, vinculadas a créditos de pequeñas empresas. Rigas cumple condena actualmente (de quince años), con 82 años de edad y sólo dejará la cárcel si un médico determina que le quedan tres meses de vida.

Antecedentes de la estafa piramidal

Hasta el caso Madoff, Lou Pearlman, fundador de bandas de música como los Back Street Boys, tenía en su haber el título de la mayor estafa piramidal de EEUU. Pearlman, que consiguió que los clientes le dieran su dinero para invertir en sociedades de distintas aerolíneas que no existían, fue condenado a 25 años de cárcel y cumple condena en una prisión de Atlanta.

El bróker que golpeó a la banca

La lista de delincuentes financieros entre rejas puede crecer, con casos que están pendientes de juicio o de sentencia y no sólo en EEUU. El caso de Jerome Kerviel, el ex bróker de Société Générale que provocó que el banco francés sufriera unas pérdidas de 4.900 millones, todavía está sin resolver. Otros ex gestores de Bear Stearns también están a la espera de ir a los tribunales.

Crisis del crédito y ahorro

Charles Keating estuvo en prisión durante cuatro años, después de haber contribuido a la quiebra de la entidad de crédito y ahorro Lincoln Saving and Loans, de la que era presidente. Sentenciado por delitos de fraude y conspiración, su actuación costó al Gobierno de Estados Unidos unos 3.000 millones de dólares. Keating salió de la prisión en 1996.

El rey de los bonos basura

Michal Milken, el inventor de los bonos basura en Estados Unidos, cumplió condena por distintos delitos vinculados a la compra venta de valores y al uso de información privilegiada. Milken ya no está en la cárcel pero no puede ejercer la profesión en Wall Street y pidió el indulto a George W. Bush, antes de que éste dejara la Casa Blanca en enero. Bush no le concedió el esperado perdón.

Fuente: expansion.com