La ANSES no aparece y los fideicomisos se derrumbaron casi 50 por ciento

miércoles, 18 de marzo de 2009

Por una medida de la CNV, habrá que individualizar a cada uno de los fiduciantes en los programas globales en medio de la caída del volumen negociado

Con el objetivo de dar más información a los inversores, la Comisión Nacional de Valores (CNV) estableció, a través del a resolución 522, que los programas globales de fideicomisos deberán prever la actuación de un único fiduciario financiero –el banco o la entidad que organiza la operación– y se individualice a cada uno de los fiduciantes –empresas que salen a buscar la financiación– que podrán actuar en las series a constituirse en el marco del programa.

Para la CNV, se trata de una medida para suministrar información veraz, detallada, eficaz y suficiente sobre los sujetos que participan en el contrato de un fideicomiso financiero. Para el mercado, esta resolución volverá más caro y más burocrático el uso del fideicomiso como medio de fondeo.

Lo cierto es que estas nuevas condiciones se imponen en momentos en que se redujo considerablemente la negociación de fideicomisos financieros en el mercado local fruto de la crisis mundial y la poca liquidez reinante después de la eliminación de las Administradoras de Fondos de Jubilaciones y Pensiones (AFJP) sin que la Administración Nacional de Seguridad Social (ANSES) reemplazara su actividad en el mercado de capitales.

En febrero, cayó un 46,2% el volumen emitido al haberse colocado 18 por u$s122,7 millones, lo que también significó una caída del 35,5% respecto de enero, según datos del Instituto Argentino de Mercado de Capitales (IAMC).

En tanto, de la mano de la paralización de la actividad de la construcción, que en el último trimestre del año pasado cayó un 2% interanual y en enero último, un 3%, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), mermó la cantidad de fideicomisos inmobiliarios, la principal forma de financiamiento de las obras.

El mercado de los financieros recuperó cierta normalidad en el nivel de operaciones y de tasa de interés, cuya baja se frenó en 18% en la última colocación, luego de superar el 32% en diciembre último.

Pero la retracción del crédito al consumo y la caída de los préstamos personales por parte de las personas -cuyas expectativas no son favorables como para endeudarse- dejan rastros en las nuevas series de fideicomisos. Los montos promedio de las emisiones más importantes registran desplomes del 40% con respecto al valor colocado el año pasado.

En el mercado inmobiliario, saben que la rentabilidad seguirá cayendo, después de haber perdido 10 puntos en los últimos meses. Sin embargo, estiman que los fideicomisos pasarán a financiar el 90% de los emprendimientos en Capital Federal.

Una nueva realidad donde todo es más pequeño

La mayor parte de las emisiones están respaldadas por créditos al consumo, como el mes pasado, que alcanzó el 90% del total.

De hecho, a través de ellos se ha financiado gran parte del consumo de personas con bajo grado de bancarización. El auge de los préstamos otorgados por las cadenas comerciales que venden electrodomésticos, por las tarjetas de crédito no bancarias y por cooperativas y mutuales se respaldó en este tipo de financiación, que creció a un inédito ritmo promedio del 56% anual desde 2004 hasta el año pasado.

Pero este año el escenario es distinto al de los primeros meses del 2008. Han empeorado la percepción de la situación económica y de empleo presente y las expectativas de la gente, que evita endeudarse.

De hecho, el índice de confianza de los consumidores que confecciona la Fundación Mercado cayó un 33% interanual en febrero. Y dado que las familias esperan que los aumentos de sueldo estabilicen su poder adquisitivo, la tendencia de compra de bienes durables se contrajo un punto porcentual, a 10,7%, el mes pasado.

En medio de una menor predisposición al consumo y con un mercado de capitales con poca liquidez, las emisiones de fideicomisos no pueden ser del mismo tamaño que las realizadas el año pasado: el monto promedio se redujo a la mitad entre febrero de 2008 y el mes pasado, al pasar de $46,5 a $24,5 millones.

“Los montos promedio de las emisiones son relativamente más pequeñas -dijo Pablo Muñoz, director de Finanzas Estructuradas y mercado de Capitales de la consultora Deloitte-. Hoy un fideicomiso de más de $60 M es más difícil colocar". Este valor es clave si se tiene en cuenta que el año pasado podían superar los $100 millones.

El problema es que “la originación de crédito está rezagada”, dijo Muñoz. “Como hoy las carteras tienen tasas más altas, la de los préstamos se acomodan –son más caros- y se originan menos”.

Otras fuentes del mercado agregaron que hoy en las cadenas que venden electrodomésticos el plazo más largo de originación es de 18 cuotas, cuando llegó a ser de 36, lo que termina generando emisiones más cortas y más chicas porque el menor plazo y la cuota más alta deja venta potencial afuera.

Así, a las empresas sólo les queda emitir por importes más pequeños y una frecuencia más alta:

La cadena Garbarino contrajo sus emisiones promedio de $95 millones el año pasado a $60 millones este año, un 36% menos

En tanto, la cadena Megatone, en sus tres series de fideicomisos achicó un 42% el monto promedio de las emisiones, de $190 millones a $109 millones

El director comercial de Garbarino, Juan Manuel Aragonés, explicó que el “total de emisiones no bajó”, sino que el año pasado la empresa emitía “cada dos meses” y hoy “cada tres semanas o un mes”. Las colocaciones “se mantienen porque no dejamos de dar crédito y el gran beneficio es que se vende en cuota fija”, dijo. Al que ahora la cadena suma los planes de canje de electrodomésticos que lanzó el Gobierno.

Sin embargo, para los colocadores del mercado, “la baja del consumo se está sintiendo” y se refleja en las emisiones de fideicomisos. “Como la financiación en el mercado de capitales está menos segura, las compañías tratan de desalentar la originación de créditos propios y canalizar la venta a otro medio de pago, como las tarjetas generales o el efectivo”, dijo un gerente de un banco colocador.

En tanto, los préstamos en efectivo bajaron aún más que las ventas de bienes durables a crédito. Las compañías se vuelven más estrictas a la hora de prestar y mantienen carteras conservadoras. Según datos del Banco Central, los préstamos personales apenas crecieron, en términos reales, entre febrero último y de 2008: el stock subió un 18%, con una inflación en torno al 15%. El crecimiento de las carteras no bancarias, en tanto, vienen desacelerándose hasta superar el 15% interanual en diciembre último.

Menos edificios, menos fideicomisos

Desde el último tramo del año pasado, se redujo la cantidad de emprendimientos y se desdibujó la rentabilidad del sector de la construcción. La incertidumbre derivada de la crisis internacional y el comportamiento económico y político del país influyen sobre la evolución de la superficie permisada y la puesta en marcha de las nuevas obras porque los potenciales inversores postergan sus decisiones de inversión.

“El mercado inmobiliario está parado por la incertidumbre y la falta de perspectivas”, dijo el responsable del área de Fideicomisos del estudio Joaquín Ledesma, Francisco Pertierra Cánepa. “No se firman escrituras, no se construye o se demora. Todos los emprendimientos que se encontraban en etapas iniciales se han paralizado o los que están en marcha han bajado su ritmo”.

Los fideicomisos, que se utilizan para financiar los desarrollos inmobiliarios, siguen el comportamiento de la actividad de la construcción.

El gerente de la desarrolladora Compañía Buenos Aires y asesor de empresas, Damián Tabakman, explicó que “se hacen menos instrumentos porque la actividad cayó mucho". Y aclaró que “los que ya arrancaron siguen”, aunque coincidió en que hay algunos casos de obras paralizadas.

Precios hacia abajo

La menor demanda por los ladrillos hará que los precios se reacomoden hacia abajo. Pertierra Cánepa previó que se ajustarán entre un 20 y 25% durante este año, respecto de los valores de mediados del año pasado, porque aunque “hay interesantes oportunidades de negocios, el inversor no se anima a invertir en activos de realización lenta”.

La consecuencia es que, junto con la notable suba de costos, desaparecerá la rentabilidad del 25% a la que están acostumbrados los desarrolladores. Hoy sólo toca el máximo del 18%, y Pertierra Cánepa estimó que “el margen de negocio se seguirá achicando, al menos por este año”.

“Las tasas de rentabilidad se diluyeron totalmente”, coincidió Tabakman. “Hoy no se sabe cuánto vale un metro cuadrado y cuánto va a valer a futuro. Y el que lanza un fideicomiso piensa en un negocio de honorarios y gerenciamiento, en vez de obtener una diferencia significativa con el costo de la obra”.

Pero para Pertierra Cánepa, “más que nunca” los fideicomisos se utilizarán como instrumento para invertir en las nuevas construcciones. El especialista estimó que, del 70%, pasarán al 90% de los desarrollos en Capital Federal que se financiarán con este instrumento y que también subirán en el interior del país.

Tabakman recalcó que esta herramienta es eficiente para resolver situaciones conflictivas porque impone reglas de juego. Hoy la preocupación es que los nuevos se estructuren correctamente.

En el mercado estiman que muchos fideicomisos en marcha enfrentarán problemas en los próximos meses fruto de haber sustentado los proyectos en precios siempre crecientes y costos estables y sin respaldo patrimonial para solventar la diferencia entre precios en baja y costos en alza.

Pero ya cambiaron algunas condiciones: el anticipo o aporte inicial que se solicita al inversor se duplicó, al pasar del 15-20 al 25-30% para que el fiduciario no concentre un alto porcentaje del capital en el flujo de cuotas y tener un fondo de reserva.

Plazos y tasas

Además de los menores montos en que se emiten los fideicomisos financieros, se han acortado los plazos de las colocaciones. Hoy “predominan las emisiones de corto plazo debido a que es cada vez más difícil conseguir inversores en colocaciones por arriba de seis meses de duration”, explicó Muñoz.

La incertidumbre por el desempeño de la de la crisis internacional, cómo golpeará al país y los efectos en la economía real concentran las preferencias de los inversores en el corto plazo.

Plazos más largos convalidarían tasas más altas para compensar el riesgo. Hoy las tasas de corte caen en función de la Badlar, que viene perdiendo entre dos y tres puntos porcentuales desde el pico de noviembre, hasta el 12% actual, y que se utiliza de base para sumar un spread de hasta 6 puntos.

Aunque las emisiones registraron tasas dispares en el último mes, entre el 17 y 26%, la última emisión, del 5 de marzo, cerró al 18%. En el mercado estiman que este nivel le sirve a los emisores e inversores, dado que supera la rentabilidad de un plazo fijo en 5 o 6 puntos y está en línea con las expectativas de devaluación, en torno al 20 por ciento.

Si bien “hasta el momento, las colocaciones de fideicomisos financieros han mantenido su dinamismo, de no mediar cambios en las condiciones actuales de mercado durante marzo, se torna difícil poder pensar en un alargamiento de los plazos de colocación y una mejora en las tasas de corte”, se concluye en el último informe de Deloitte.

Demanda y oferta

Con todo, el panorama es mejor que el del último tramo del año pasado, tras la crisis financiera y la eliminación de las AFJP. “Continúa habiendo emisiones, las tasas está bajando y las operaciones se están colocando. El mercado se sigue moviendo”, dijo Muñoz. “Antes te encontrabas con demanda incierta, hoy, en parte, ha vuelto y las operaciones son más chicas por riesgo de no colocar las operaciones grandes”.

En tanto, para el sector de la construcción está pendiente de aprobación la ley de blanqueo de capitales. Uno de sus beneficios es el pago de sólo un 1% sobre el capital que se registre e invierta en nuevos emprendimientos. Sin embargo, en el sector no estallan en optimismo. “Puede ser que incentive”, dijo Tabakman. Para Pertierra Cánepa, el blanqueo puede ayudar pero consideró compleja su instrumentación.

Fuente: infobaeprofesional.com