Menor flujo de dinero del campo va hacia los bancos por la crisis

martes, 10 de marzo de 2009

Presente y futuro

La ausencia de confianza sobre la evolución económica y la incertidumbre sobre lo que puede ocurrir en el futuro son elementos suficientes para que se haya frenado el flujo de dinero del campo hacia los bancos. Es más, se advierte una considerable caída en la toma de créditos por parte de los productores destinados a inversión.

La situación fue reconocida por el gerente zonal del Banco Nación, Eduardo Alberto Delgado, aunque el funcionario consideró que el sector agropecuario no se caracterizó por ser un inversor financiero. “Cuando el hombre de campo tiene dinero disponible lo invierte en maquinarias. Está a la vista cómo se tecnificó”. Renovó herramientas de trabajo: tractores, cosechadoras, recuperó producciones, innovó en nuevas alternativas, cambió vehículos, pagó deudas, previó insumos para próximas cosechas, e invirtió como hacía mucho tiempo no ocurría.

“A diferencia de antes, este año se retrajo y, consecuentemente, el problema se traslada al comercio que vende menos y la industria que también produce menos”.

En ese marcó, el gerente zonal del Banco Nación admitió que al haber menor evolución, las cuentas corrientes de los productores tienen menor movimiento.

“Es que la situación que vive el campo afecta directamente a la economía del medio, de toda la región. Como consecuencia flota el desempleo y otras problemáticas. Por otro lado, como el productor está bien dotado de maquinarias puede aguantar un año más”.

Delgado admitió que hay rubros con dificultades, aunque “no críticas”. “Ocurre que en esta zona como es muy buena, la crisis no tiene aún la incidencia que adquiere en otras regiones del país”.

Viejos tiempos

Cuatro o cinco años atrás fue evidente que el agro generó un flujo de dinero hacia los bancos muy importante, que se transformó luego en productos financieros, como créditos, tarjetas y otros servicios puestos a disposición de los clientes.

Con esa evolución, también se multiplicaron las políticas bancarias dirigidas al productor con líneas de capital de trabajo, para solventar gastos de siembras y cosechas hasta la venta de los productos. Créditos para la compra de bienes de uso: maquinarias, tractores, cosechadoras, y también líneas de créditos hipotecarios destinada a la adquisición de inmuebles rurales.

Hoy por hoy, la demanda de los créditos hipotecarios para viviendas en general “está muy limitada”. El banco tiene la línea para primera vivienda, pero la gente no se arriesga hasta que vea un futuro más claro. En cambio tuvieron importante movimiento otros planes, como para la compra de computadoras y préstamos a jubilados con una alta demanda. En préstamos personales es un éxito total”.

A pesar de la situación crítica de hoy, esto no invalida el hecho de que “si hay perspectivas favorables, seguro que habrá reacción positiva inmediata. Nuestra zona tiene condiciones de producción para que se revierta lo que está sucediendo. Falta confianza y se nota la falta de inversión”.

Delgado indicó que “la gente toma sus precauciones. Creo que marzo es primer mes activo del año y recién podremos sacar conclusiones”.

Fuente: laverdadonline.com