Inglaterra también recurre a la máquina de imprimir dinero

viernes, 06 de marzo de 2009

Tal como ya ocurre en Estados Unidos, el Banco Central anunció que inyectará más de u$s 100.000 millones en la economía. Lo hará mediante la compra de bonos en el mercado

El Reino Unido parece querer dejar en claro que avanza más a fondo que el resto contra la recesión. Ayer, su banco central decidió recortar agresivamente las tasas de interés, en 50 puntos básicos, y dejarlas en un nuevo mínimo histórico de 0,5%, y anunció que comprará activos por un valor de u$s 105.000 millones (75.000 millones de libras), en un intento por expandir la provisión de dinero en la economía.

El efecto inmediato fue una caída en el valor de la libra contra el dólar, similar a la que mostró el euro ante la reducción de tasas del BCE (ver aparte). “La entidad reconoció que los recortes aún podrían ser insuficientes y, enseguida, se inclinó por nuevas medidas de alivio monetario. La compra de activos por 75.000 millones de libras esterlinas podría ser un signo positivo”, comentó el estratega de Brewin Dolphin, Mike Lenhoff.

El consejo de nueve miembros, que dirige el gobernador Mervyn King, llevó el costo del dinero al nivel más bajo desde la fundación del banco, en 1694. “En estos tiempos de elevada incertidumbre, hay motivos para estimular la economía a través de una variedad de canales”, escribió King en una carta enviada al ministro de Hacienda Alistair Darling, con fecha del 17 de febrero y publicada ayer.

El Comité de Política Monetaria de King quiere inyectar dinero recién impreso en la economía para aliviar un empeoramiento de la recesión, en un momento en el que las tasas de interés se acercan a cero y pierden su efectividad. El primer ministro, Gordon Brown, pidió a todos los países que secunden a Estados Unidos y al Reino Unido en la baja de los costos de financiamiento, y que gasten más para combatir la recesión.

“Nos estamos moviendo en un mundo nuevo en el Reino Unido, de un ajuste de las tasas de interés a una expansión cuantitativa”, explicó ayer el ex miembro del Banco de Inglaterra, Charles Goodhart. “Hay mucha incertidumbre sobre cómo deben hacerse las cosas. Lo que este mes diga el Comité de Política Monetaria será más importante que lo que haga”, agregó.

En el comunicado que acompaña a la decisión, el banco dijo que las compras de activos podrían prolongarse hasta tres meses, y que la mayoría de ellos serán bonos del gobierno británico. Hoy se hará una operación en el mercado abierto.

Con esto, el Reino Unido intenta torcer el rumbo de una economía que desde hace tiempo muestra signos de retracción. Ayer se supo, al respecto, que los valores de las viviendas británicas volvieron a caer en febrero, un 2,3% (17,7% respecto del mismo mes del año anterior), y que incluso mantendrían hacia adelante esa tendencia a la baja. El precio promedio de las casas británicas ahora es de u$s 227.103 dólares (160.327 libras esterlinas). “Las continuas presiones en los salarios, el aumento del desempleo y el impacto negativo por la caída de los mercados financieros, tornan al 2009 como un año muy difícil para el mercado de las propiedades”, dijo el economista del Halifax Bank of Scotland (HBOS), Martin Ellis. El Banco informó que, sin embargo, se registran “señales tentativas” de actividad, pero insistió en que “continuarán las dificultades”.

Por otra parte, ayer, un informe de Gfk NOP reveló que el desplome del mercado de la vivienda podría empujar a más del 40% de los titulares británicos de hipotecas a tener un patrimonio neto negativo a fin de año, debido a que el valor de sus préstamos excede el precio de sus viviendas. De acuerdo a sus estimaciones, ya se ven afectadas por esto 3,8 millones de personas, y hacia adelante se verán perjudicadas otras cinco millones. “El cambio a patrimonio negativo tiene el potencial de ser un gigantesco desastre para el bienestar de la nación. Si hay más recortes de empleo, el problema empeorará”, explicó el director de Gfk, Andy Thwaites.

Fuente: El Cronista