En el naufragio global, el Merval terminó hundido

martes, 03 de marzo de 2009

Tenaris y Petrobrás concentraron la mitad de los negocios y cerraron con pérdidas cercanas al 10%. La aversión al riesgo también provocó caídas de hasta 5% en bonos

Con un mundo cayendo a pedazos, y un mercado local ya bastante destartalado, la recomendación de los analistas sigue siendo “huirle” al riesgo. Al que está en efectivo, quedarse en efectivo; y al que, por alguna maldición, aún no haya decidido salir de la plaza, enseñarle a resguardarse del vértigo. Ayer, la Bolsa porteña volvió a quedar hundida, por debajo de los 1.000 puntos, como no lo estaba desde noviembre pasado, y los bonos cerraron con pérdidas de hasta casi 5%. Para colmo de males, el volumen en acciones volvió a ser lo suficientemente firme como para darle consistencia a la baja; y la mitad de éste se concentró en papeles golpeados por la caída del crudo.

El Merval terminó con una caída de 7,41%, para cerrar en los 943,75 puntos, a sólo 115 del mínimo del 21 de noviembre pasado. Y prácticamente dobló el desplome de sus grandes referentes: el de Brasil, de 4,73%; y el de Wall Street, de 4,24% (ver aparte). Costó encontrar, así, algún optimista en el mercado: “Todos están diciendo que la baja va a seguir. Pero, para mí, esto amerita un rebote de precios muy cerca. Es muy difícil decirlo porque todos los días te sacan una mala noticia de la galera; pero, en mi opinión, estamos viendo demasiada baja en poco tiempo”, se animó a pronosticar el director de Mayoral Bursátil, Rubén Pasquali. Uno de cada dos pesos transados ayer se negociaron en Tenaris, que terminó desplomándose 11,42%, Petrobrás Brasil (-8,65) y Petrobrás Energía (-8,87%). Fueron estos, justamente, los títulos más afectados por el driver que terminó siendo en los mercados globales la baja del petróleo, de 9,41% (u$s 4), y que determinó el desplome del panel de las líderes.

El total operado ayer, de $ 46 millones, aún resulta insignificante en relación con el que registraba en el escenario previo al manotazo estatal de las AFJP, pero no tenía antecedentes en la plaza local desde el 6 de enero pasado. Eso, opinaban en las mesas, no huele bien: “El volumen fue muy grande como para pensar que el mercado pueda pegar la vuelta; y nos está diciendo que para mañana (por hoy) cabe esperar más baja. No le veo una recuperación consistente al mercado, más allá de que podamos ver algún rebote”, se explayó el director de una sociedad de bolsa.

Un diagnóstico del Santander también dejó un pesado lastre a la siderúrgica Tenaris: los economistas del banco cambiaron de “comprar” a “mantener” su recomendación sobre los papeles. “Ven que la industria del petróleo, y en especial los servicios pretroleros que trabajan con seis meses de stock, van a tener un buen primer trimestre; pero que, después, deberían sentir una desaceleración en sus ventas por la baja del petróleo”, comentó un operador.

En bonos, la misma aversión al riesgo dejó caídas de 1,89% en el Discount en pesos; de 0,99% en el Bogar18; de 4,84% en el Pro12; de 2,25% en el Pre9; y de 1,10% en el Boden 2012.

Más de un analista se animaba, también, a considerar la mejora en el volumen de negocios de acciones como otra evidencia del malestar inversor: los Cedears, que representan a las acciones de empresas extranjeras que cotizan a nivel local, movieron el 10% de los negocios; y el contado con liquidación, escaló ayer a $ 3,73 (al ritmo del dólar minorista). “Claramente, sí, se puede percibir cierta fuga de capitales, en los Cedears y en el contado con liquidación. Pero también es cierto que el único papel que se puede tradear es Tenaris. El volumen en los demás papeles es muy chiquito”, agregó un operador.

Para el analista Javier Salvucci, de Silver Cloud Advisors, es justamente esta “suerte” de Tenaris la que puede augurar un mejor escenario para las próximas semanas. “El papel está tocando, en pesos, los mínimos históricos que ya tocó en octubre; y en dólares, ya los tocó”, aclaró. Significa, a su juicio, que el piso de la siderúrgica debería estar en los $ 26,11 que marcó en la “jornada negra” del 28 de octubre pasado. Sólo tres pesos por debajo de su nivel actual.

Fuente: El Cronista