Dos consultoras le niegan sus pronósticos al BCRA

viernes, 27 de febrero de 2009

Es porque rechazan la manipulación de datos que se denuncia en el INDEC.

La manipulación de las estadísticas por parte del INDEC golpea sobre otras encuestas oficiales. Ayer se supo que ya son dos las consultoras privadas que desistieron de participar en algunos de los ítems del Relevamiento de Expectativas Económicas (REM) que realiza el Banco Central.

La primera en desertar fue la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (FIEL), que el martes avisó que dejaría de sumarse a algunas de las mediciones.

Ayer se agregó la consultora Prefinex. Fuentes del Banco Central aseguran que hasta allí llega la sangría, por ahora.

En un comunicado, Prefinex, comandada por el economista Osvaldo Cado, señala que "a raíz de las manipulaciones estadísticas" el REM "ha dejado de respetar el espíritu para el cual fue creado".

Por este motivo sostienen que continuar con la carga de esas variables "es una deshonestidad intelectual" que los llevaría a "formar parte de un juego del cuál no queremos participar".

Por lo tanto, ya no harán estimaciones en el Indice de Precios al Consumidor (IPC), Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE), Producto Bruto Interno (PBI), Consumo Total e Inversión Bruta Interna Fija a precios constantes, y tasa de desocupación.

A su vez FIEL anunció que dejó participar en el IPC, el EMAE, el Estimador Mensual de la industria (EMI), el PBI y la tasa de desempleo. La entidad argumentó que "se observan anomalías en diversos indicadores elaborados por el Indec, con errores de diferente naturaleza que afectan severamente su confiabilidad".

El REM fue creado en 2004. Buscaban tener un termómetro de las estimaciones para las principales variables económicas. Además de los índices elaborados por el INDEC, como inflación, desempleo y salarios, también mide otros ítems más ligados al mercado financiero, como las perspectivas de evolución de las tasas de interés y de los depósitos.

Participan voluntariamente 56 entidades, entre las que figuran bancos, consultoras y universidades. Y cada entidad decide en cuales mediciones se anota y en cuales no.

Tras el maquillaje sobre las estadísticas, el REM pasó a ser un termómetro de la manipulación, ya que los participantes volcaban en la encuesta su percepción sobre el resultado del INDEC y no su estimación acerca de la evolución real de esa variable.

Fuente: Clarín