Hay revelaciones que comprometen a Sobisch

miércoles, 25 de febrero de 2009

Juan Pablo Bugner dijo que en una reunión de directorio del Banco Provincia de Neuquén con Jorge Sobisch, al ex gobernador "le pareció bien" que no se cerrara la cuenta de Temux.

una solución al perjuicio causado por el fraude del grupo Temux, y a la vez representante del ministerio de Economía para controlar la gestión del banco oficial y del IADEP, Juan Pablo Bugner, declaró ante el juez de instrucción penal Marcelo Muñoz que en los días 27 o 28 de diciembre de 2004 el ex gobernador Jorge Sobisch estuvo en una reunión con el directorio del banco en la que se decidió, en lugar de cerrar la cuenta corriente de la empresa como correspondía, "buscar la regularización de la cuenta y no el cierre, porque los antecedentes ameritaban que la firma iba a tener capacidad de pago suficiente". Dijo que esa decisión "al gobernador le pareció bien". La firma, como se sabe, no tuvo capacidad de pago suficiente.

Entre numerosos "no recuerdo" que sobresalieron en la indagatoria, Bugner expresó que no recordaba si fue él o el presidente del Banco, Félix Racco, el defensor de esa decisión. Había expresado, en una solicitada publicada en este diario el 23 de marzo de 2008, que su participación en el caso (designado por el directorio del banco) "tuvo como objetivo regularizar los montos ya otorgados, evitando el crecimiento de los mismos y buscando mejorar las garantías, para permitir su recupero".

A juicio de Bugner, cerrar la cuenta y hacer la denuncia penal -que posteriormente hizo Racco- era una opción, y no una obligación.

Tampoco, a su entender, los incumplimientos reiterados de normas del Banco Central merecen sanciones penales. Se refiere, por ejemplo, a un descubierto otorgado a una de las empresas del grupo Temux por encima del 2,5 por ciento de la responsabilidad patrimonial computable, que debió ser comunicado al directorio dentro de los 30 días de su aprobación por la gerencia de Créditos, a cargo de Gabriela Naimo. Fue -señaló Bugner- "un incumplimiento a la normativa del Banco Central que tiene prevista su respectiva sanción en la misma comunicación, pero que no tiene trascendencia penal".

Seguramente, como no es abogado ignora que el artículo 248 del Código Penal castiga con prisión al funcionario público que incumple sus deberes, pero debe saber que la ignorancia del derecho no puede ser alegada como excusa.

Con todo, la "opción" adoptada no llevó al resultado apetecido porque, según las cuentas de Bugner, de los 11.600.000 pesos de los descubiertos "se encuentran pendientes de recupero 5.600.000". (Todo ello sin contar los más de cuatro millones de dólares de la maniobra de comercio exterior que, según sus noticias y comentarios, habría sido ejecutada por el gerente de la sucursal Buenos Aires Carlos Herrera con la autorización de Racco).

No sabe, no recuerda

En no pocos casos, las respuestas de Bugner fallan por falta de precisión o de memoria. Un ejemplo es lo que contesta sobre el trámite del descubierto cuando se le pregunta desde cuándo Temux era cliente del banco. Dijo que supo de eso cuando Naimo elevó al directorio la calificación crediticia. Explicó que él "no veía" nada de eso antes de que llegara al directorio, porque de eso se ocupaba el adscripto a la gerencia general, Gustavo Fernández. En el caso de Temux, sí recordó que Fernández le comentó "por un tema formal por el cual se devolvía a la gerencia de Créditos", lo que sucedió "a fines de noviembre, no tan lejos". Amplió la explicación -o descargo- diciendo que "a Fernández le llega el legajo con toda la información y si tiene algo que corregir me hace un comentario". Y añadió: "El me dijo, llegó esto, en ese momento tampoco me puse a leer toda la información (porque) confiaba en Gustavo". ¿Habrá querido decir que al "comentario" de Gustavo le faltó algo?

Tampoco recuerda si el contador Andrián, también director, le hizo alguna pregunta sobre Temux.

Forma igualmente parte de la desmemoria la respuesta a la pregunta sobre si Naimo, después de avisarle -el 21 o 22 de diciembre de 2004, por la tarde- que existía un descubierto de Temux que ella no había autorizado, se había comunicado con Herrera. "No lo recuerdo, pero creo que sí, pero no lo recuerdo puntualmente", contestó.

Después habló con Naimo para tener más detalles del sobregiro, pero no recordó si a ese fin se habían reunido, pero sí que Naimo le comentó que, según Herrera, Racco había autorizado el descubierto. También que los contadores López Rodino y Trabanco, ambos de la subgerencia de Negocios, le habían informado que "existían una serie de instrumentos de garantía que superaban ampliamente el financiamiento".

Bugner recordó sí, y con lujo de detalles, una reunión que se hizo el mismo día en que recibió el aviso de Naimo, a la que asistió invitado por la presidencia. "Serían las 17 o 18, yo estaba en mi estudio. Cuando entro a la reunión esa, estaba el presidente reunido con Daniel Calabria de Temux, el licenciado David Expósito también de Temux, que actuaba como asesor, con el subgerente de Negocios, López Rodiño, y con el adscripto Trabanco". En esa oportunidad le dijo a Racco que el descubierto ascendía a unos nueve millones, y Racco comentó que no lo sabía.

En ocasiones Bugner contestó recurriendo a su imaginación. Sucedió cuando se le preguntó si Racco, en la reunión con Sobisch, había explicado cómo se llegó a ese descubierto. "No recuerdo, me imagino que fue lo que dijo, pero no recuerdo", contestó. Pero no fue preguntado sobre lo que había imaginado.

El texto se llevó casi 40 carillas. Bugner habló de la operación de alquiler de Lebac que llevaría fondos a la cuenta de Temux para reducir el descubierto, propuesta por López Rodiño. También del fideicomiso con el frigorífico CEPA, el cual "surgía como una posibilidad de mejorar la garantía". Dijo de esa operación que "hoy está pendiente de cancelación porque existió una maniobra penal dentro del fideicomiso".

Ser o no ser, esa es la cuestión

Mediante el decreto 445, del 12 de abril de 2004, Sobisch colocó al BPN y al IADEP "bajo la órbita del ministerio de Hacienda, Finanzas y Energía, del cual tendrán dependencia directa". El ministro era Claudio Silvestrini, pero el gobernador se ocupó, en el mismo decreto, de designar un "representante coordinador" a los fines de concretar "la necesaria participación del referido ministerio en las decisiones de la (aquí ni se habla del IADEP) entidad bancaria. El nombrado fue Bugner, con la misión de representar al ministerio "ante los organismos citados en todo lo referente a la gestión de los mismos". Dicho de otra manera y más brevemente: participar en las decisiones y controlar la gestión. El decreto tiene fecha del 12 de abril de 2004 pero, según parece, sólo comenzó a cumplir esas funciones ocho meses después. Preguntado sobre esas funciones dijo que era "una función de nexo", e hizo una larga enumeración. Pero finalmente, como para hacer ver que el cargo no era más que una nube, explicó que "lo de coordinador fue una figura que se creó para tener un nexo con el banco, no tenía ningún lugar físico especial en Hacienda, ni cobraba nada aparte, ni había una estructura especial por el cargo".

No cobraba nada "aparte". ¿Aparte de qué, si como el mismo dice después su cargo de director recién se formalizó el 2 de diciembre de 2004?

Fuente: rionegro.com.ar