El 90% de las cajas de seguridad que se abren en Uruguay es de argentinos

martes, 24 de febrero de 2009

Ya no es tan fácil encontrar cajas en el vecino país por el fuerte aumento de la demanda. Los especialistas dicen que es una tendencia que viene consolidándose por la falta de confianza con la Argentina.

Los que fugan sus dólares hacia Uruguay serían inversores chicos que tienen u$s 20.000, en promedio. Montos más elevados siguen colocándose en Suiza u otra plaza desarrollada. Los depósitos de los argentinos en los bancos charrúas crecieron 45% interanual en enero.

“Venimos a abrir dos cajas de seguridad”, dijeron –excesivamente confiados– un grupo de empresarios argentinos ante el titular de un banco uruguayo. “¿Dos? No, imposible. Tengo que mantener algunas para los clientes uruguayos. No sé qué pasa en la Argentina, pero en los últimos meses el 90% de las aperturas de cajas de seguridad en las entidades financieras la están haciendo ustedes”, respondió –casi como marcando que había llegado a un límite–, el banquero charrúa.

La historia, que después de una larga negociación entre las partes terminó con los dos compatriotas obteniendo las deseadas cajas, es sólo una muestra de lo que está pasando entre los ahorristas argentinos. El “efecto (Ricardo) Echegaray”, el titular de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), terminó siendo la gota que rebalsó el vaso. El funcionario, aquél que “invitó” a los ahorristas a que declaren el contenido de las cajas, le terminó dando una mano al sistema financiero uruguayo que cada vez más se consolida como “el” refugio predilecto de los inversores locales.

Ahora, no sólo los argentinos (como hacen históricamente) llevan sus ahorros y los depositan en Uruguay, sino que están creciendo vertiginosamente las aperturas de cajas de seguridad.

“Notamos que la gente está asustada, los que tiene cash están angustiados al ver que la AFIP intentó hacer pie en las cajas. El argentino tiene una mentalidad offshore desde siempre, y estos ruidos sólo terminaron por incrementarla. Después de todo, el que posee efectivo tiene básicamente tres opciones: comprar inmuebles, campos o enviarlos al exterior. Y dentro de la región, Uruguay cuida mucho al ahorrista. El sistema financiero tiene ventajas comparativas que lo hace más confiable para los clientes argentinos”, explicó el director de un banco privado extranjero a este diario.

Según cuentan varios especialistas, los inversores argentinos con ahorros por entre u$s 10.000 y u$s 20.000 son aquellos que están abriendo masivamente cajas de seguridad en Uruguay. Claro que aquellos que ostentan montos más elevados, siguen enviando sus dólares a plazas como Suiza, Estados Unidos u otros países de Europa. O, en todo caso, aplican la famosa idea de diversificar donde canalizan sus fondos.

“Es muy común que los clientes ‘chicos’ depositen sus fondos en Uruguay. De hecho, ellos tienen incorporado casi por tradición al sistema financiero del vecino país. Es muy fácil hacer un depósito u operar con los bancos uruguayos, además de la proximidad entre los países que permite tener un control más cercano”, decía un asesor financiero de banca privada.

“La tendencia es a que sigan fugando dinero de la Argentina. Esto igualmente dependerá de lo que ocurra a nivel local. Porque la presión recaudatoria es fuerte en todo el mundo, de hecho en Europa es más duro que acá. Pero la diferencia entre la Argentina y el resto es que aquí existe mucha desconfianza con las autoridades, algo que no pasa en otros lados”, señalaba el banquero consultado.

Según datos del Banco Central de Uruguay, el saldo de depósitos de no residentes (casi un eufemismo para decir que son colocaciones de argentinos) llegó en enero pasado a u$s 2.534 millones, un 45% más que en igual período del 2008. El dato ilustra el crecimiento de los depósitos por parte de los ahorristas locales, algo que en los últimos tiempos se trasladó incluso a las cajas.

Fuente: El Cronista