El alza de las tasas de interés es de 5 puntos para los nuevos préstamos

jueves, 05 de febrero de 2009

Se paga hasta 29,5% a 10 años de plazo. La demanda también flaquea porque la relación cuota-ingreso de los bancos es más exigente.

Por la crisis global, el acceso a los créditos para la vivienda se hizo más complicado. En los últimos días, varias entidades financieras de primera línea aplicaron subas de las tasas de interés de esas líneas. Fueron los casos Ciudad de Buenos Aires y Santander Río. Otros bancos, como el Provincia de Buenos Aires, directamente dejaron de ofrecer los préstamos hipotecarios.

El Santander Río subió la tasa en cinco puntos, del 24,5 al 29,5% en sus créditos para la vivienda a diez años. En los primeros cinco años esa tasa es fija y el resto del tiempo, variable. Para el caso de un cliente que solicite un préstamo de $100.000, comenzaría con una cuota mensual de 2.652 pesos. Representa $450 de aumento respecto de lo que hubiese pagado si la línea la tomaba antes de fin de año. Si hubiera pedido el dinero en diciembre de 2008, la cuota inicial se acercaba a los $2.202 por mes.

Para un cliente del Banco Ciudad también hubo un aumento. Si hubiera pedido $100 mil a diez años para la compra de una casa, hoy tendría que pagarle al banco una cuota mensual de $1.791, mientras que en diciembre pasado era de $1.542 por la primera cuota de ese mismo crédito a tasa variable. En la entidad estatal, la tasa subió del 12,43 al 14,43% anual en los últimos días.

El importante incremento de las cuotas está directamente relacionado con el agravamiento de la crisis internacional. Los bancos se volvieron renuentes a prestar, y menos a largo plazo, en medio de la incertidumbre. Desde algunas entidades admitieron a este diario que “las filiales locales de los bancos extranjeros reciben órdenes de no prestar dinero a largo plazo”, justamente porque no tienen claro qué es lo que va a ocurrir con la economía.

Además, por estos días los banqueros también deben lidiar con reclamos de decenas de miles de ahorristas que piden rebajas de las tasas variables de créditos hipotecarios tomados años anteriores y que ahora no pueden pagar. El incremento de esas tasas prácticamente duplicó el valor de las cuotas mensuales que la gente debe abonar para no entrar en mora y perder su vivienda.

“No hay condiciones en el sistema para financiar a largo plazo. Esta tendencia comenzó en 2008, cuando explotó la crisis, y empeoró ahora. Prácticamente no se están otorgando créditos para la vivienda”, dijo a Crítica de la Argentina Marina Dal Poggetto, analista del estudio económico Bein & Asociados.

Consultados sobre este tema, diez bancos que operan en Capital y en los distritos del interior contaron que la demanda de hipotecarios es prácticamente “inexistente”. Para los analistas, los requisitos para recibir un préstamo bancario superior a $50.000 son cada vez más exigentes. “Ésa es la razón por la cual los pedidos se derrumbaron en los últimos meses”, opinó el empleado de un banco estatal.

Según los datos relevados por el Banco Central, el stock de préstamos hipotecarios mantiene estancado en 18.000 millones de pesos. Eso significa que la gente devuelve más dinero a los bancos de lo que toma, ya que hay empresas que hipotecan bienes para conseguir dinero a corto plazo. Y, para la estadística, esas operaciones se computan en el renglón de las líneas para la vivienda. Aunque en verdad no lo sean.

CASO I

“No podemos pagar el aumento”

La sucursal porteña de Boedo del Santander Río otorgó al matrimonio de Silvana Gotuzzo y Claudio Romero un crédito hipotecario a tasa mixta por diez años en septiembre de 2007. Comenzaron pagando una cuota inicial de $888 a una tasa del 8,7% anual. Ahora, pagan $1.260, monto que responde a una tasa del 19,43 por ciento. Ante la imposibilidad de seguir pagando, la pareja presentó un reclamo formal en el banco: “Nos atendió el oficial de cuenta y nos sugirió que enviáramos una carta documento porque una común no tiene valor legal”, contaron.

CASO II

El Plan de Moreno saltó por los aires

Vecino de Sáenz Peña, partido de Tres de Febrero, Diego Ferrari obtuvo un crédito del Plan Inquilinos que motorizó el secretario de Gobierno, Guillermo Moreno, mediante el Banco Francés. Empezó pagando una cuota de $970 en febrero de 2006 y deberá abonar $2.350 mensuales a partir del mes que viene. Ferrari, que percibe un sueldo como empleado de una multinacional de $3.800 netos, tomó un préstamo a 10 años a tasa mixta, los primeros dos años era fija y los siguientes ocho, variable.

CASO III

La cuota se incrementó un 46%

A mediados de 2007, una de las sucursales marplatenses del Santander Río le otorgó un crédito hipotecario a 15 años a tasa variable. En ese momento la tasa nominal anual era de 9,5 por ciento. “Tomé esa opción porque –según las predicciones financieras de la entidad– subiría no más de un 15% en caso de ocurrir una catástrofe”, contó Cristian Beckerle. Beckerle, que pidió un préstamo por $110.000 a una tasa de 9,5%, comenzó pagando una cuota de $1.081. Ahora, con una deuda de $71.752, paga $1.582.

Fuente: Criticadigital.com