El optimismo de Wall Street se evaporó en apenas horas

viernes, 30 de enero de 2009

Las ventas de viviendas nuevas están en un mínimo histórico y la cantidad de subsidios por desempleo es la más alta en cuatro décadas. El Merval local perdió 1,5%

Fue un baño de realismo. Y sirvió, tal vez, para que los mercados pudieran anticiparse al desaliento que hoy podría traer la cifra del crecimiento en el cuarto trimestre. Se evaporó buena parte del optimismo que había mostrado Wall Street, al comienzo de esta semana, luego de que se difundiera una “pavorosa” lista de datos económicos: las ventas de casas nuevas mostraron los menores niveles de toda su historia, el desempleo en el país arrojó las cifras más altas de las últimas cuatro décadas, y la demanda de bienes durables en la industria cayó como nunca desde 2001. Demasiados indicios de “recesión”, y repentinamente, para un mercado que en los últimos días está afectado por una altísima volatilidad. Se sumó a estos, además, una serie de balances corporativos que mostraron nuevas pérdidas en las compañías.

La decepción empieza a generalizarse al punto de poner en duda el mismísimo plan de estímulo de Obama. “Es lo único que pueden hacer por el momento. Pero ya se cuestiona que muchas de las partidas que incluye no serán propiamente de ‘estímulo’ para algunas actividades. La parte de infraestructura parece ser muy tendenciosa: hay muchos lobbies tratando de lograr concesiones propias, favoreciendo a muchos sectores”, comentó a El Cronista, desde Nueva York, el analista de IdeaGlobal, Enrique Álvarez.

Ayer, los indicadores en Wall Street volvieron a caer (2,7% el Dow Jones y 3,24% el Nasdaq), luego de que el gobierno de Estados Unidos informara un aumento de 3.000 solicitudes, la última semana, en la tramitación de subsidios de desempleo, y una caída de 14,7% para las ventas de casas nuevas en diciembre, hasta el peor nivel desde que éstas empezaron a medirse en 1963. La cantidad de estadounidenses que hoy están cobrando una ayuda estatal por su condición de desocupados (4,78 millones) es la más alta en las últimas cuatro décadas. El broche para esta semana lo dará, hoy, la cifra de crecimiento del PBI del cuarto trimestre, que el mercado descuenta ya entre el “-5%” y el “-5,5%”, el menor crecimiento en 26 años.

“También pudo haber habido una toma de ganancias, después de estos días de alza. En la medida en que siga habiendo incertidumbre en cuanto adónde va la economía, esto se va a mantener. Lo que se destaca como positivo: que ya no se ven tanto las caídas sin piso que veíamos en octubre. Hoy, el mercado está mostrando un piso más firme, que hasta ahora lo ha mantenido”, explicó el analista de Silver Cloud Advisors, Germán Bertosa.

A nivel local, el Merval acompañó con pocos negocios (apenas $ 20 millones), como lo hace diariamente desde el “manotazo” del Gobierno a las AFJP, y terminó con una baja de 1,53%, hasta los 1.088 puntos.

Las ganancias sólo se vieron en los bonos, que siguen impulsado por el efecto del canje de los préstamos garantizados que el Gobierno cerró oficialmente esta semana: el Bonar V, que comenzó la semana en u$s 41 y hoy está en los u$s 50, volvió a avanzar (2,04%) y ya acumula un avance del 20% en el período. Con él subieron, también, el Pre9 (4,33%) y el Pro12 (3,21%).

Los operadores creen que, a esta altura, es muy posible que la oportunidad para entrar en los títulos de vencimiento más corto se haya terminado: “Hubo mucha demanda, tanto en los locales como en la parte corta de la curva de dólares. Éste no sería el momento de entrar a comprar, porque ya ha habido dos o tres días de suba, y posiblemente no queden muchos más. Muchos van a buscar una toma de ganancia”, explicaron desde una mesa de dinero.

Fuente: El Cronista