La deuda de largo plazo de EE.UU. sufrió su mayor caída desde 1987

lunes, 26 de enero de 2009

EL GOBIERNO DEBERÁ EMITIR U$S 2 BILLONES

Los bonos de largo plazo del Tesoro de EE.UU. siguen cayendo por el posible impacto de las grandes emisiones de deuda que llegarían al mercado en los próximos años.

El rendimiento de los títulos a 30 años, que se mueve inversamente a su precio, tuvo su mayor alza semanal desde 1987 debido a los temores suscitados por las previstas nuevas emisiones de deuda pública para financiar los planes de rescate económico del Gobierno, cuyo costo estimado alcanzaría los u$s 825.000 millones, mientras que el déficit que superaría el billón.

Los comentarios de Estados Unidos la semana pasada criticando a China, el mayor tenedor extranjero de deuda del Tesoro, también repercutieron negativamente sobre los bonos.

“El Gobierno estará emitiendo una tremenda cantidad de deuda. Además hay mucho paso hacia los bonos corporativos de alta calidad, lo que está quitando algunos flujos de la deuda pública”, dijo Roy Williams, de Prestige Wealth Management Group.

Se espera que el Gobierno emita cerca de 2 billones de dólares de deuda sólo este año para financiar los distintos planes de rescate. Al mismo tiempo, con los rendimientos de los bonos corporativos en niveles extremadamente altos a finales del año pasado, los inversores han empezado a aventurarse tentativamente fuera de la seguridad de los bonos del Gobierno hacia deuda corporativa.

El papel a 30 años, que ofrece un rendimiento del 3,34%, ya perdió 9,3% este año ante la percepción de que los esfuerzos oficiales por estimular la economía terminarán alimentando la inflación.

“Creo que si los rendimientos suben mucho, la Fed empezará a comprar”, dijo Williams. En diciembre, el presidente de la Fed, Ben Bernanke, aseguró que el banco central estadounidense podría empezar a adquirir bonos del Tesoro de vencimientos más largos.

“La demanda es una preocupación para este año“, dijo Michael Pond, estratega de tasas de interés de Barclays Capital, uno de los 17 operadores primarios que pueden participar de las licitaciones de deuda estadounidense.

“Nos estamos acercando al período de refinanciación en el que habrá emisión de deuda de largo plazo y no es de extrañar que esto esté pesando en la mente de los inversores.”

Fuente: El Cronista