Después del desplante a Obama, Wall Street tuvo un rebote de 4,5%

jueves, 22 de enero de 2009

También ayudó que IBM pronosticara mayores ganancias para este año y que ejecutivos del Bank of America compraran acciones de la entidad. Los bancos treparon hasta 30%

Después del inoportuno rojo en plena algarabía presidencial, el mercado se encaminaba hoy hacia un resultado positivo pero muy poco prometedor. Buena parte de la rueda transcurrió con ganancias que apenas orillaban el 1%, impulsadas a comienzos del día por los resultados de IBM. Pero sobre el final el mercado reaccionó y terminó anotando el mayor rally de los últimos dos meses. El Dow Jones subió 3,5% y el S&P500 avanzó 4,4%, una performance que no alcanzó para borrar por completo las pérdidas del anterior pero que al menos contrarrestró la sensación apocalíptica que había dejado la rueda del martes. En el caso local, las subas fueron más moderadas: 1,7% arriba el Merval y resultados mixtos para los títulos públicos.

¿En qué se apoyaron los inversores de Wall Street para lanzarse a comprar? Bank of America subió 31%, el mayor salto desde 1980, después de que el CEO de la entidad, Kenneth Lewis y cinco directores compraran acciones del banco. Esto permitió que el Citigroup y JPMorgan subieran más del 25%, ayudando a que el índice SP500 Financial rebote desde su nivel mínimo de 1995 con una ganancia del 15%. También dio la nota la acción de IBM, que trepó 12% debido a que sus pronósticos de ganancias para este 2009 superaran las expectativas de los analistas. “La tormenta pasará”, dijo a Bloomberg Michael Williams de Genesis Asset Management. “Para obtener buenos negocios, tenés que estar dispuesto a meterte cuando el escenario es feo”, agregó. “Fue una bienvenido rally el que tuvimos ayer”. señaló Dave Hinnenkamp, CEO de KDV Wealth Management a CNNMoney. “Los anuncios de ganancias de IBM demuestran que hay todavía lugar para encontrar casos donde puede ser optimista”, afirmó Ryan Detrick, estratega de Schaeffer’s Investment Research.

De todas formas, con la suba de ayer, el S&P bajó las pérdidas en el año al 7%. Pero todavía es el segundo peor inicio de año para este índice desde el 2008, cuando tenía acumulado un rojo de casi 10% en los primeros 13 días de operaciones.

Otro indicio de que los ánimos están menos caldeados es que bajó el índice VIX, aquél que mide la volatilidad de las acciones del S&P500. De hecho, fue la mayor baja desde octubre pasado. También cayeron los bonos del Tesoro de EE.UU., otro síntoma de que los inversores –por lo menos ayer– no tenían tanto miedo de salir a comprar acciones.

A todo esto, sigue rebotando en la mente de los inversores cómo será el plan económico de Barack Obama que se presentaría en las próximas semanas.

Por lo pronto, cayeron bien las palabras del nominado (porque tienen que pasar por el Congreso hoy) a nuevo secretario del Tesoro Timothy Geithner ante ante el Comité de Finanzas del Senado, donde prometió reformar el programa de rescate financiero de u$s 700.000 millones diseñado por el anterior Gobierno. Geithner defendió la necesidad de esa reforma “para garantizar que hay suficiente crédito disponible para sostener la recuperación”. Además prometió medidas para asegurar el flujo del crédito para los consumidores y las empresas, pero se abstuvo de ofrecer detalles sobre cómo podría hacerse eso. El deterioro de la calidad del crédito ha mutilado la capacidad de los bancos para prestar y atraer al capital privado, y Geithner señaló que el Gobierno está revisando diferentes opciones. “Mi opinión personal es que para que atravesemos esto, y para asegurarnos que la recuperación sea respaldada por el flujo del crédito que es vital, debemos hacer más para asegurarnos que las instituciones en el centro del sistema sean lo suficientemente fuertes para prestar”, dijo.

Explicó, además, que el presidente Obama acudirá al Congreso en próximas semanas para presentar un amplio plan que ayude a estabilizar el sistema financiero y permita a los bancos proveer el crédito necesario a sus clientes para iniciar la recuperación. Geithner, actualmente presidente del Banco de la Reserva Federal en Nueva York, dijo que era posible que la administración estableciese un banco para absorber los activos tóxicos que están desalentando el préstamo. “Es posible que algo allí sea parte de la solución hacia adelante”, afirmó. Obama y su gente se están encargando de dejar en claro que la crisis no se resuelve de un día para el otro.

Fuente: El Cronista