EUU: El dólar vuelve a subir, pese al optimismo por el nuevo gobierno

miércoles, 21 de enero de 2009

Barack Obama asumió ayer la presidencia de Estados Unidos en medio de una ola de optimismo local. En cambio, el dólar subió en medio de una ola de pesimismo. Es probable que esto último eclipse lo primero. La fortaleza del dólar indica un retorno a las condiciones de la segunda mitad del año pasado, cuando los intentos de los inversores por retirarse de las inversiones de riesgo y reducir sus deudas hicieron que trajeran el dinero nuevamente a EE.UU. y empujaran el dólar hacia arriba. Sobre una base ponderada según el comercio, la divisa subió 11% en sólo un mes, y 21% desde su nivel más bajo registrado el verano boreal pasado.

Esta es la primera vez desde los presidentes Madison y Monroe en el siglo XIX que dos jefes de Estado consecutivos cumplieron mandatos completos de ocho años. Es lógico que Obama espere contar con una mayor estabilidad del mercado que sus dos antecesores.

Durante el gobierno de Bill Clinton, el índice S&P 500 de Estados Unidos tuvo un desempeño superior al índice MSCI EAFE, que abarca los mercados desarrollados más importantes del resto del mundo. Durante la presidencia de George W. Bush, el indicador S&P se ubicó 18% por debajo del resto del mundo, según Bloomberg.

En una cruel retrospectiva histórica, ahora resulta claro que Clinton y sus funcionarios no pusieron freno al auge insostenible de la confianza en EE.UU., mientras que el gobierno de Bush fracasó terriblemente en sus intentos por limitar las consecuencias de la burbuja que heredó.

Para decirlo de manara más poética, al igual que Obama en sus discursos, la grandeza de EE.UU. no es un regalo, hay que ganarla.

En el mercado que le han legado, Obama encuentra reconfortante que los inversores parecen reacios a llevar los índices más importantes a los niveles tan bajos de la era de Bush, registrados durante la ola de pánico asociada a la situación del Citigroup en noviembre. Sin embargo, esto también parece indicar que el exceso de optimismo todavía se refleja en los precios.

Fuente: Financial Time