LA MEDIDA AYUDARÁ AL BANCO CENTRAL A QUEDAR MÁS CERCA DE LAS METAS

Plan monetario: permiten al sector público hacer plazos fijos a 3 días

viernes, 10 de diciembre de 2010

Se modificó una norma que alienta a la banca oficial a aumentar sus plazos fijos. Se permite precancelar las inversiones del sector público en sólo 3 días. En el BCRA niegan que tenga un fin monetario

El Banco Central (BCRA) corre contra reloj para cumplir con el Programa Monetario (PM) de este año. Faltan sólo veinte días para que el ejercicio cierre, y por ahora, todo indica que al ritmo de emisión acelerado de pesos, las metas se incumplirán.

No obstante, la entidad conducida por Mercedes Marcó del Pont cuenta con algunas herramientas que podrían ayudar a que eso no ocurra. Hace unos días, el BCRA modificó una norma sobre depósitos e inversiones a plazo que, a través de la comunicación A 5149, establece que las colocaciones del sector público que cuenten con el derecho a ejercer la opción de cancelación anticipada, tendrán ahora un lapso que no podrá ser inferior a 3 días, cuando hasta hace dos semanas el límite era de 10 días. El cambio sólo rige para diciembre. Así, en un mes donde la demanda estacional de dinero crece y la necesidad de liquidez prevalece (las empresas por ejemplo anticipan salarios y deben afrontar el pago de aguinaldos), se otorga la posibilidad de inmovilizar fondos por un tiempo cortísimo y que, sin embargo, en las cuentas públicas figuren como plazos fijo –dinamizando el M3 que no se computa en el PM– .

En el Central, sin embargo, aseguran que el objetivo del cambio en la normativa es “contable y no financiero”. “La naturaleza y origen de la norma responde a la ley de administración financiera que obliga a organismos públicos a que determinadas cuentas deben estar líquidas al 31 de diciembre”, argumentaron desde el BCRA. De todas formas, reconocieron que de algún modo podría influir en el traspaso de depósitos a la vista a plazos fijo, pero aseveraron que el efecto será marginal.

En los bancos tienen otra lectura. “Esta norma ya ha sufrido modificaciones con anterioridad que apuntaron y ayudaron precisamente al cumplimiento del programa monetario”, señaló el gerente de depósitos de un banco público. Así y todo en varias entidades creen improbable que la modificación “mueva mucho la aguja” y son escépticos a la hora de afirmar que la autoridad reguladora pueda cumplir a término.

Vale recordar, además que hace apenas tres meses el organismo amplió los límites de los agregados monetarios en nada menos que 10 puntos porcentuales. Allí se estableció que el dinero en circulación más las cuentas a la vista (cuentas corrientes y cajas de ahorro), también conocido como M2, podía crecer hasta un 29,4% en términos interanuales, muy por encima de la proyección que había realizado la gestión de Martín Redrado a fines de 2009. Por otra parte, el denominado M2 privado podía crecer hasta un 29,9%. Con una base monetaria que se amplió en $ 4.500 millones en los últimos 30 días, el dinero circulante y en cuentas a la vista del sector privado superó el 34% términos interanuales y se situó cuatro puntos por encima de la banda superior que está prevista para cerrar el 2010. Por otro lado, el M2 Total, crece al 28,5%, si bien dentro de lo estimado, muy cerca del nuevo techo impuesto de diciembre.

Pero la preocupación se centra particularmente en el M2 privado que no contempla fondos públicos, y donde el Central tiene una menor injerencia. Si bien para algunos este parámetro es sólo indicativo, lo cierto es que es el más mirado por la mayoría de analistas.

No cumplir con las metas, a su vez, tiene sus costos. Más allá del precio político que podría disparar; en la práctica, también acarrea lo suyo. Y es que el fuerte crecimiento de la cantidad de dinero enciende luces de alerta en el frente inflacionario. Tal como publicó El Cronista ediciones atrás, ya son varias las consultoras y economistas que en los últimos meses ajustaron hacia arriba sus estimaciones de inflación: de 25% a 26% para todo 2010, y de 27% a 28% para el 2011.

 

Fuente: El Cronista