Finanzas

Todo lo que Ud. debe saber para no pagar hasta cuatro veces más por un préstamo

jueves, 08 de abril de 2010

Muchas veces el crédito “rapidito y a sola firma” que ofrecen incluso algunos comercios, puede transformarse en un gran dolor de cabeza para el particular. También es importante tener presente el plazo de cancelación elegido, el sistema de amortización y los costos indirectos. Ranking de tasas

 En momentos en los que la inflación parece acomodarse en un escalón que ronda el 25% son muchos los consumidores que plantean la alternativa de adelantar sus compras, en una lucha por tratar de mantener su poder adquisitivo.


Las estrategias son diversas, como por ejemplo, adquirir artículos para el hogar aprovechando los planes a largo plazo que ofrecen las principales cadenas de este rubro, asociadas con bancos y tarjetas.

Pero también existe un segmento de la población que prefiere adelantar compras de otros productos que no están alcanzados por estas promociones, teniendo para ello la opción de financiarse mediante préstamos personales bancarios.

Sin duda que muchos de ellos se verán atraídos por las publicidades que despliegan en estos días numerosas entidades bancarias, mostrando tasas de interés en línea con la inflación, lo cual las hace atractivas a simple vista.

No obstante, cuando comienza a analizarse la letra chica de los contratos y se recibe la liquidación final del préstamo, se hace evidente la existencia de toda una serie de gastos y comisiones que impactan directamente sobre la tasa de interés y el monto a retirar.

Este es uno de los puntos más sensibles a la hora de gestionar un crédito y se lo conoce como el costo financiero total (CFT).

Para Gustavo Giraldez, Director de zonaBancos.com, “cuando se está por pedir un préstamo es fundamental analizar todas las variables que pueden incidir en el bolsillo para evitar sorpresas desagradables”.

“La tasa de interés es apenas una parte, y en algunos casos puede representar menos de la mitad del costo final”, agregó Giraldez.

¿Cómo se compone?
El costo directo del préstamo surge de combinar la tasa nominal de interés anual (T.N.A.) con el plazo en el que se va a cancelar el capital solicitado.

Para la determinación de la cuota, el cliente puede optar en líneas generales por tres sistemas de amortización:
Francés: la cuota es constante a lo largo de la vigencia de la operación. Los intereses se calculan sobre saldos, por lo que son decrecientes y la amortización es creciente. Esta es la opción ofrecida por la totalidad de las entidades.

Alemán: la cuota es descendente, pues también se calculan los intereses sobre saldos, pero la amortización del capital se mantiene sin variantes a lo largo de todo el período. El Galicia es el único banco que ofrece esta alternativa.

Americano: se pagan intereses sobre el saldo de deuda y el capital sólo se cancela a su vencimiento. Esta línea sólo la ofrece el Comafi para su línea “Mini”.
Desde el punto de vista del costo final del préstamo, los dos primeros prácticamente no presentan diferencias.

En cuanto a las ventajas o desventajas de cada uno de ellos, desde el Banco Galicia dieron cuenta a iProfesional.com, que el alemán es más conveniente para quienes tienen mayor capacidad de pago inicial y para aquellos que manejan la opción de precancelar la línea.

El francés, por su parte, es el preferido en condiciones inflacionarias, pues al ser todas las cuotas iguales, éstas se van licuando con el paso del tiempo.

En cuanto a los plazos, tal como señala el ejecutivo de cuentas de un banco extranjero, el valor de las cuotas se reduce fuertemente, lo que amplía el universo de posibles tomadores de crédito, ya que lo que debe pagar el cliente por mes representa un menor porcentaje de su ingreso, aunque por mayor tiempo.

En un ejemplo de un préstamo que tiene una tasa del 24% anual por un monto de $10.000, la cuota pura es la siguiente:



Como surge del cuadro, la relación entre cuota y horizonte de cancelación no es lineal, por lo que se debe tener mucho cuidado a la hora de determinar el "plazo ideal".

En el ejemplo, quien tenga que optar por el plazo más corto, es decir 6 cuotas, debe tener presente que el pago mensual casi se quintuplica en relación al plan más extenso (48 cuotas). Pero, en contraposición, el monto final a pagar (en términos nominales) es un 31,5% más bajo, dado que el esquema más corto alcanzaría los $10.710 frente a los $15.648 del más extenso.

En la franja intermedia (12 meses versus 36), el valor de la cuota para el plazo más corto es 2,5 veces mayor pero el acumulado final, también en términos nominales, es casi un 20% más bajo.

Lo "rapidito" puede resultar muy caro
Según la última información publicada por el Banco Central, las tasas más elevadas se ubican en un rango que va del 59 al 97 por ciento. El ranking es encabezado por el Banco Columbia, seguido por Minicréditos y Credilogros.



Ante el elevado nivel de tasas, la pregunta que surge es por qué son tan altas, y la respuesta se puede encontrar en:

El bajo monto promedio de las operaciones que se concretan en este tipo de entidades, que conlleva a un muy elevado costo administrativo. Cabe apuntar que cada cliente solicita entre $500 y $700, frente a una media general que supera los 1.800 pesos.

La elevada mora que afecta a la gran mayoría de estas entidades que, en muchos casos supera el 30%, cuando el promedio general del sistema es de apenas el 4,5 por ciento.
Muy por debajo de esos niveles se encuentran los "top ten". En efecto, el promedio de tasas para este grupo de elite se ubica en el 38 por ciento.



Más allá de estas cifras, cada entidad maneja una “grilla” en función del tipo de cliente que se trate.

Por ejemplo, un cliente “prefer” o “gold” se verá beneficiado con una bonificación que hará que la tasa sea mucho más atractiva, en tanto que quien sólo cuenta con una cuenta corriente o una cuenta sueldo deberá pagar tasas del orden de las que se observan en el cuadro.

Los costos indirectos se conforman por todos aquellos gastos que no están directamente relacionados con la tasa de interés. Los más habituales son los de otorgamiento, los administrativos y el cargo por contratación del seguro de vida.

Por encima de todos ellos se debe tener en cuenta, además, que los intereses y los gastos se encuentran alcanzados por el IVA, no así el seguro de vida. No obstante algunas entidades igualmente lo consideran gravado.

Otorgamiento
El gasto de otorgamiento puede ser un importe fijo o uno variable relacionado con el capital otorgado, o una combinación de ambos.

La opción más elegida por los bancos locales es la variable, ya que de 34 entidades relevadas por zonaBancos.com, 24 eligen esta opción para al menos una de sus líneas y apenas 8 entidades son las que utilizan el sistema de importe fijo. Las dos restantes únicamente ajustan mediante gastos administrativos.

Según el “Régimen de Transparencia” del Banco Central, el Banco de Corrientes ($7) junto con el Itaú ($20) son los que cobran los menores gastos en el segmento fijo.

En promedio, el costo de las entidades relevadas es de $137.

En cuanto a los que cobran una tasa variable al monto solicitado, el más económico es el Nación (0,6%).

En el otro extremo, se ubica la Financiera Central, que cobra el 5%, seguido por el Galicia, el Provincia y el Santander, que aplican el 4 por ciento (el promedio general se acerca al 3 por ciento).

Gastos administrativos
El promedio que solicitan las entidades por este concepto es de $135 fijos o el 2,9% del capital prestado.

Es importante evaluar el peso relativo de este costo en función del importe a solicitar, ya que costos fijos muy altos se pueden diluir cuando el monto requerido es elevado.

Por ejemplo, el BBVA Banco Francés cobra un importe fijo de 350 pesos. Si bien es el más alto del sistema, por ser fijo, su peso relativo se va licuando en la medida que aumenta el requerimiento.

Así, hasta los $ 7.000 es superior al que resulta de aplicar la alícuota más alta del sistema, que corresponde a la Compañía Financiera Argentina. Pero para un importe de $50.000 su costo se equipara al del Nación, que tiene la más barata para su línea de préstamos “Programa MI PC”.

Seguro de vida
Por último, el seguro de vida, cuyo cobro se ha generalizado para todos los productos destinados al consumo, es percibido por 26 entidades de las 34 relevadas por zonaBancos.com.

En promedio la tasa mensual que se cobra es del 0,20% sobre el saldo de la deuda, con un máximo de 0,6% en el caso del Banco de La Pampa.

De las ocho que no lo cobran, cinco son las entidades que aplican los mayores gastos administrativos. Por lo tanto el no cobro de este cargo, para estas entidades está más que compensado. El banco que completa el grupo de los que no reclama seguro de vida es el HSBC.

Los más caros y los más baratos
Cuando se suman los costos indirectos a la tasa nominal, el resultado final puede ser un duro golpe para el bolsillo del particular. Es que en algunos casos, los gastos indirectos llevan a que el CFT lleguen a más que duplicar la TNA.



En el otro extremo, se pueden mencionar aquellos con los costos financieros más convenientes:



Finalmente, cabe apuntar que algunas entidades financieras obligan a contratar productos adicionales junto con el préstamo (cajas de ahorro, cuentas corrientes, tarjetas de crédito). A la hora de decidir, su costo debe añadirse al de la cuota.

En este caso, se deberá sumar hasta $60 mensuales, que es lo que cobra el Banco de Córdoba o los $22 del BBVA Francés y el HSBC.

En sentido inverso, muchas entidades financieras ofrecen ventajas para sus clientes con “cuentas sueldos”. Estos beneficios deben contemplarse en la comparación con otras entidades.

Una recomendación final de Giraldez: “Todas las condiciones que informó la entidad cuando ofreció el préstamo deben figurar en el contrato. Es muy importante revisarlo minuciosamente, con el fin de evitar firmar cláusulas sobre las que no se tiene conocimiento”.

Fuente: iProfesional