FINANZAS

El dólar sin Redrado: esperan un billete bajo presión pero domado

viernes, 08 de enero de 2010

El consenso dice que el Central, con o sin Redrado, tiene el poder de fuego para domar al mercado. Aunque prevén mayor tensión, las reservas son el gran freno

 Tensión, volatilidad e incertidumbre. Eso esperan para hoy los operadores en bancos, casas de cambio y sociedades de bolsa. El enfrentamiento entre el ahora “ex” presidente del Banco Central (BCRA), Martín Redrado y el Ejecutivo tuvo un “final” que todavía da tela para cortar. El decreto, firmado por todos los ministros del gabinete de Cristina Kirchner, que dispone la salida del titular de la entidad monetaria trajo más inseguridades que certezas. Y es que muchos cuestionan su legitimidad. Ergo, el escenario sigue siendo el de lo incierto.

Pero ¿qué pasará con el dólar? ¿Cómo influirá una salida de Redrado en el bolsillo de los argentinos? A priori, la respuesta debería ser “nada”.

No obstante, en línea con las dudas que aún se plantean sobre quién ocupará hoy el sillón de Reconquista 266 (si Redrado se presentará o mandará interinamente Miguel Pesce, el hasta ayer vicepresidente, como designó el Gobierno), en el microcentro porteño se especula con mayor tensión. Pero si bien despierta ansiedad todo el enredo, las voces del mercado también auguran que hay vida cambiaria después de Redrado. Es decir, el poder de fuego en potestad del organismo monetario sigue intacto. “Los u$s 48.000 millones de reservas dan la pauta de que nadie se va a poder hacer el guapo con la entidad. Porque si comprás dólares, el BCRA tiene con qué frenar una corrida o suba”, manifestó un operador.

En este sentido, más allá de la presión que pueda existir hoy, prevén que la mesa del Central opere en línea con los movimientos realizados en el año. En rigor, ayer, aunque el mercado cerró antes de la remoción oficial de Redrado, la estrategia del Central fue la de siempre. Con la flotación administrada como eje de acción, el organismo intervino en cuanto pudo y dejó bien claro que por más tensión que haya tiene armas para que las variables cambiarias se mantengan aisladas del ruido.

La jugada de ayer fue una fiel demostración. La entidad monetaria contuvo al tipo de cambio para que la cotización no sólo se sostenga, si no que, de hecho, retroceda, como si nada de lo que se sucedía minuto tras minuto por los medios estuviese ocurriendo. La estrategia pasó por apostar fuerte en los mercados de dólar futuro. En los bancos dijeron que el ente vendió más de u$s 400 millones. El organismo bajó los precios y tasas de todos los plazos, sobre todo los más cortos. “Entre los dos mercados de futuros se hicieron cerca de u$s 1.000 millones, en el MAE se negociaron u$s 640 millones y en el Rofex u$s 320 millones. Lo más interesante es que la mitad de todo lo negociado se operó en el cortísimo plazo para fines de en enero”, explicó un gerente del Rofex. Es más, operando en estos plazos, la entidad monetaria controló las cosas con menores costos. “Siempre son más costosos los plazos más largos”, dijo el ejecutivo.

La maniobra fue astuta y dio resultado. Los bancos salieron a vender divisas en el mercado de contado o spot y compraron contratos de dólar a futuro. De esta manera, el Central descomprimió el mercado del día, vendiendo contratos a precios más bajos en los futuros y permitió que el ruido no se traslade a las pizarras de la city. En rigor, el dólar bajó en el circuito mayorista. Pasó de los $ 3,812 del miércoles a $ 3,794. En las pizarras el billete al público se mantuvo en $ 3,83. Y lo impensado: el BCRA se dio el lujo además de comprar u$s 80 millones en el contado.

Como si nada ocurriera

En el interior del Central trataron de llevar tranquilidad. Fuentes de la mesa de operaciones del organismo aseguraron que “la flotación administrada seguirá siendo el eje de acción sin discusión”. “Vamos a seguir interviniendo para corregir distorsiones en el mercado”, aseveraron. En rigor, en el Central no esperan ningún tipo de tensión para hoy. “Los mercados nos han acompañado. Mañana–por hoy– será un día normal”, desafiaron .

Pero aunque el tipo de cambio se mantenga, los hombres de la city opinan que toda la contienda de los últimos días dañó la imagen de la Argentina de cara al mundo. “Lo que pasó es impresentable, no sé en qué medida afectará al canje, pero sí a una financiación externa”, decía un gerente financiero.

Además existe una desconfianza en el mercado sobre quién será la persona finalmente designada para que suceda a Redrado. La mayoría apunta que no es lo mismo que se siente Mario Blejer que otros nombres mencionados con menos pompa. Finalmente, la lupa de los bancos estará puesta en el movimiento de los individuos. El público minorista arrancó a moverse desde el miércoles, aunque sin ánimo generalizado todavía.

Fuente: El Cronista